Les ha faltado tiempo al gobierno yankee para proponer nuevas medidas de presión contra Venezuela y a su secretario de estado afirmar abiertamente que “estamos estudiando la forma de derrocar al gobierno de Venezuela”.

También la UE a través de sus 28 países hace escasas horas declaraba que “rechazan la legitimidad de las elecciones del pasado domingo” y advierten que “intensificarán medidas si se siguen socavando los principios democráticos en ese país”. Hasta Portugal y Grecia, donde dicen gobernar héroes de la clase obrera, se han sumado a la declaración de la UE que desconoce la soberanía venezolana y alimenta la estrategia de aniquilación del proceso bolivariano con la única intención de reforzar a la burguesía venezolana, que es la que luego hará pactos en condiciones más favorables para los ricos americanos o europeos.

Qué se puede esperar del gobierno de EEUU que siempre se le llena la boca hablando de democracia, paz, cooperación, y es el máximo aunque no único responsable de que a día de hoy esas tres cosas brillen por su ausencia en la coyuntura mundial ya que siempre intenta controlarla a base de billeteras y guerras con el único objetivo de contentar a su clase burguesa en el poder tanto hoy como ayer.

Qué se puede esperar de la UE, la institución de los banqueros, zipaios y lacayos que para agradar al amo se mete con Venezuela. Y es que ha sido la guinda del pastel que la UE, una institución oscurantista que desconoce totalmente la democracia que no sea la ejercida por la troika y el poder financiero se atreva a hablar de democracia o de Venezuela. Y el colmo que lo haga también el actual patético gobierno griego que se decía de izquierda radical, que precisamente fue el que desconoció la voluntad del pueblo expresada en el OXI que incluso previamente estaba secuestrada por la propia UE.

En este mundo dos cosas son fijas, que nuestro planeta va girando alrededor del sol y de su propio eje, y que la burguesía internacional es la única clase que sabe defender sus intereses, con la ayuda inestimable más veces que no de la socialdemocracia. Como una piña cuando hace falta. Si toca Venezuela a por Venezuela, si toca Siria a por Siria, si toca que hay que legitimar ésto, pues ésto, si hay que deslegitimar aquello pues aquello.

Tienen medio mundo petado de guerras donde hacen negocio, la clase trabajadora mundial cada vez está más empobrecida, si se les cae un banco cogen el dinero de la gente y se lo dan. Y esta gentuza es la que nos habla de democracia, de sanciones a Venezuela y de intervenciones.

No hace falta asomarse mucho a la ventana. En Euskal Herria llevamos décadas sino siglos de represión brutal y de falta de democracia y derechos y jamás la comunidad internacional ha dicho esta boca es mía. Todo lo contrario. EEUU lleva colaborando desde el franquismo con el régimen español y la UE entre otras cosas dio el visto bueno a las ilegalizaciónes y persecuciones de los “opositores vascos”.

¿Que cuándo habrá democracia en Venezuela? Pues está muy claro. Venezuela será una democracia cuando las decenas de petroleras de EEUU exploten su crudo, la casa blanca y el parlamento europeo gestionen las instituciones venezolanas y los grandes bancos y multinacionales dicten la política de su gobierno. O al menos eso es lo que se desprende de la comunidad internacional, que es el nombre que se ponen EEUU o la UE cuando hacen teatro y el nombre mencionado por los crédulos que aún tienen esperanzas en que el capitalismo se haga amable. Pero nuestro planeta sigue girando.