Pronunciamiento del movimiento popular e internacionalista, desde Venezuela y el mundo, ante la masacre perpetuada en Tumaco por la fuerza pública

Los recientes hechos trágicos en los cuales fue masacrado y herido un importante número de campesinos en el municipio de Tumaco, Departamento de Nariño, Colombia, son una nueva y clara muestra del carácter profundamente represor y terrorista del Estado colombiano. Es por ello que ante esta masacre no se trata de hechos aislados o individuales, sino que por el contrario se evidencia dicho carácter represor, el cual está arraigado en la estructura del Estado colombiano desde sus orígenes históricos.

Se trata además de un Estado que solo se hace visible en función de la represión violenta a la movilización social, o en función de proteger sus intereses económicos por ejemplo en territorios en los cuales hay presencia de inversiones transnacionales, pero que en lo relacionado con los aspectos sociales que conciernen a la población brilla por su ausencia.

A la caracterización anterior es además necesario sumarle la posición lacaya de Colombia ante los EEUU y su estrategia de dominación y sangre para la región, que perpetúa entre otros la existencia de bases militares gringas en territorio colombiano, lo cual atenta contra la paz verdadera, que necesariamente es con soberanía nacional y regional.

En este orden de ideas la masacre perpetuada en Tumaco es muestra fehaciente de que todo lo anterior sigue vigente, de que el Estado y el gobierno colombianos no están dispuestos a asumir las transformaciones que necesita la población.

No nos deberían sorprender en ese contexto los reiterados incumplimientos al Acuerdo de Paz firmado entre el gobierno colombiano y las FARC-EP. Las acciones unilaterales y arbitrarias y los incumplimientos por parte del gobierno y todo el entramado del Estado colombiano han sido transversales desde la etapa del diálogo hasta el momento actual de pos-acuerdo, el cual debería caracterizarse por la implementación real y efectiva.

Otro aspecto de suma gravedad es el manejo que los grandes medios de comunicación colombianos funcionales al statu quo dieron a los hechos de Tumaco. Allí igualmente se evidencia la intención de manipular y engañar a la población colombiana. Hoy, que ya está demostrada la responsabilidad de la fuerza pública, en concreto de la policía, en los hechos perpetuados, hoy, que está fuertemente en duda la versión de que los hechos comenzaron con un supuesto enfrentamiento armado, el cual según los testimonios de la propia comunidad fue simulado por dicha fuerza pública, hoy, que incluso fueron suspendidos cuatro policías involucrados, ningún medio ha rectificado señalando como falsas las versiones que atribuían las responsabilidades a supuestos grupos disidentes.

Recibimos con una pequeña esperanza hechos como la suspensión de cuatro de los policías involucrados en los hechos y la reciente decisión de la Corte constitucional del blindaje durante 12 años del decreto que obliga al cumplimiento del Acuerdo de Paz, pero sabemos que no es suficiente.

¿Si los campesinos de Tumaco no pueden manifestarse colectivamente por los temas que conciernen sus vidas y su bienestar, cuáles son entonces las garantías para el ejercicio de la política que plasma el Acuerdo? ¿Y, por qué no se cumple lo también establecido en el Acuerdo en cuanto a la sustitución voluntaria de cultivos insistiendo por el contrario en la erradicación forzada, a pesar de que ésta además de haber demostrado su inutilidad, es la vía que más afecta a los campesinos?

Nosotros y nosotras, como organizaciones de carácter popular e internacionalista, desde Venezuela y el mundo, nos sentimos profundamente comprometidxs con la paz con justicia social de Colombia, y por lo tanto con la verificación del proceso de paz, y sabemos la importancia de la movilización y organización popular y social, así como la importancia de la voz de denuncia y verificación del movimiento popular e internacionalista, desde Venezuela y el mundo. Las transformaciones necesarias para nuestros pueblos las tenemos que conquistar desde nuestros pueblos.

En ese sentido alzamos nuestra voz para rechazar de manera enfática hechos de represión estatal como los sucedidos en Tumaco, Colombia.

Rechazamos igualmente la constante manipulación y los engaños de los medios de comunicación de masa colombianos, los cuales siempre defienden los privilegios de unos pocos, y cuyas manos están manchadas de sangre en el contexto del conflicto colombiano.

Invitamos a todas las organizaciones populares e internacionalista, movimientos sociales, medios alternativos de comunicación, intelectuales, cultores y cultoras, etc. a acompañarnos en esta lucha, en esta denuncia y en esta exigencia de cumplimiento al Acuerdo de Paz hacia el gobierno colombiano. Unamos nuestras voces por una verdadera Paz, por una Paz con Justicia Social y Soberanía para Colombia, la región y los pueblos del mundo.

Agradecemos profundamente todas las firmas y adhesiones al texto, les agradecemos enviarlas a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Organizaciones firmantes:
Fundación Pakito Arriaran (Venezuela)
Frente Cultural de Izquierda (Venezuela)
Tatuy Televisión Comunitaria (Venezuela)
Coordinadora Simón Bolívar (Venezuela)
Movimiento de Inquilinos Suscrobe (Venezuela)
Movimiento de Mujeres Cuatristas (Venezuela)
Frente de Mujeres Campesinas de El Hatillo (Venezuela)
Colectivo Musical "Los Bandonas" (Venezuela)
Foro Itinerante de Participación Popular (Venezuela)
Escuela de Trabajadorxs por la Comuna (Venezuela)
ALBA Movimientos - Capitulo Venezuela (Venezuela)
Avanzada Popular (Venezuela)
Asociación de Colombianos en Venezuela (Venezuela)
Juventud Rebelde Venezuela (Venezuela)
Red de Defensoras y Defensores de la Seguridad y Soberanía Alimentaria (Venezuela)
Radio Al Son del 23 94.7 FM (Venezuela)
Asociación Cultural Iberoamericana (Alemania)

Personalidades Firmantes:
Juan Contreras, Ex Diputado por el PSUV (Venezuela)
Carlos Casanueva Troncoso, Presidencia MCB (Chile)
William Acosta Menendez, Director Coorporación Semilla y Memoria (Colombia)
Alberto Pinzón Sánchez, Antropólogo y Ensayista (Alemania -Exiliado Colombiano)
Matiz M. Gustavo, Artista (Colombianio, desde el Exilio)
Juan Carlos Tanus, Colombianos en Venezuela (Venezuela)
Pedro Nolasco Présiga, Corresponsal del Semanario VOZ (Bruselas-Bélgica)