La República Catalana ya es una realidad por voluntad de su pueblo que durante años en las calles y en las urnas fue construyendo conciencia nacional, colectiva e interclasista. No es verdad que la independencia es una táctica de la burguesía catalana. La demostración más clara son las empresas que han decidido trasladar la dirección fiscal de este país o radicarse en otros lugares. Es lo que demuestra que la burguesía vinculada al gran capital no tiene patria. Solo responde al “Gran dios” del dinero” o a la “Patria Financiera”.

La lucha de Liberación Nacional en muchos casos hace coincidir los intereses de las distintas clases, para producir un proceso de independencia. Esto no significa que en el seno del propio proceso no se produzcan enfrentamientos y la lucha de clases tenga su propia dinámica. Esto fue patente estos días con la actitud y disputas internas de las distintas organizaciones sobenaristas. Al final la presión popular y la firme actitud de la CUP logro este histórico hecho, con la declaración del Parlamento Catalán de la declaración unilateral de independencia.

Por otro lado es la clase obrera catalana la más interesada en la independencia de su país, porque la lucha nacional y lucha de clases están relacionadas dialécticamente. Los gobiernos han perdido soberanía politica y económica en manos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y el imperialismo norteamericano.

Este proceso, me animaría a definirlo como revolucionario, aunque de forma pacífica. A partir del Poder Popular organizado, ha dejado a descubierto los distintos comportamientos políticos de la “Partidocracia Española”. Por un lado la derecha representada por el Partido Popular en el gobierno y el PSOE defendido a ultranza las posiciones del nacionalismo español neofranquista; que no reparará en intervenir represivamente a partir de la aplicación del artículo 155 de la constitución borbónica.

Po otro lado fuerzas como Unidos Podemos, jugaron por la tercera vía, que no es otra cosa que seguir bajo la influencia del mismo nacionalismo español, en este caso disfrazado de izquierda. ¿Qué va a suceder aparte de que el Estado intente intervenir y reprimir esta decisión histórica? Que el pueblo y sus autoridades lograran más temprano que tarde, la independencia absoluta de Catalunya, porque no hay fuerza posible que impida la voluntad de un pueblo. No será fácil el objetivo. Pero han demostrado que están dispuestos y preparados para defender cada centímetro de libertad que han conseguido.

Sin ninguna duda este 27 de octubre abrirá una nueva etapa política en el Estado Español. Nada será igual. Se ha puesto en debate el modelo de la transición, la constitución impuesta y la herencia del franquismo. Seguramente otros pueblos seguirán este camino especialmente Euskadi, que han demostrado de forma permanente sus deseos de independencia.

La izquierda rupturista, soberanista y anticapitalista de los pueblos del Estado Español, deben de redoblar la solidaridad con el pueblo catalán e impulsar en sus respectivas naciones, un proceso constituyente.

En Marinaleda la bandera de la ahora República Catalana, ondeara en el mástil del ayuntamiento, hasta que este objetico sea cumplido definitivamente.

Cuando estamos conmemoramos el 100 aniversario de la Revolución Rusa hoy celébranos la revolución catalana y su nueva República.