Agustín Farabundo Martí nació en Teotepeque, departamento de La Libertad, el 5 de mayo de 1893. En los primeros meses de 1.920, fue encarcelado por pronunciarse en su país, en contra del gobierno guatemalteco del presidente Manuel Estrada Cabrera en apoyo a los exiliados guatemaltecos. Fue allí cuando Martí fue exiliado y viajó a Guatemala, México, Cuba, Jamaica, Estados Unidos y Nicaragua. Al estar Martí exiliado en Guatemala, en el año 1925, participó en la fundación del Partido Comunista Centroamericano.

Ese mismo año regresó a El Salvador como delegado del Socorro Rojo Internacional y colaboró en la organización de la Federación Regional de Trabajadores Salvadoreños. Fue detenido y expulsado del país en varias ocasiones y, desde el exterior, continuó con su trabajo de organización y propaganda, como delegado de la Internacional Comunista.

En 1.928 viajó a Estados Unidos, donde entró en la Liga Antiimperialista de las Américas, agrupación que lo envió como representante a Nicaragua. Durante una temporada desempeñó las funciones de secretario del dirigente popular nicaragüense Augusto César Sandino, y el 4 de mayo de 1929 fue nombrado coronel efectivo del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.

Fue dirigente del Partido Comunista Salvadoreño (PCS). Fue exiliado por el presidente Pío Romero Bosque antes de las elecciones presidenciales de finales de 1930. Terminadas las elecciones, en las que fue ganador el civil Arturo Araujo, Martí fue liberado de la cárcel y regresó a El Salvador clandestinamente.
Farabundo Martí fue detenido el 19 de enero de 1932, junto a los estudiantes universitarios Alfonso Luna y Mario Zapata. El levantamiento se inició el 22 de enero de 1932, y se extendió por la zona occidental del país. Los campesinos lograron tomar algunos cuarteles pero estaban mal armados y carecían de un plan estructurado. La insurrección fue aplastada por el ejército del presidente Martínez, con una fuerte represión que, en pocas semanas, provocó entre 15 000 y 30 000 muertos, aunque nunca se supo la cifra exacta de la matanza.

Martí y sus compañeros Luna y Zapata estuvieron encarcelados por elementos como Director del levantamiento insurreccional. Fueron juzgados y condenados por un tribunal militar; solamente Martí aceptó su responsabilidad de máximo líder del levantamiento, como representante del Socorro Rojo Internacional. Asimismo, defendió a los estudiantes Luna y Zapata, diciendo que ellos no habían sido profundamente involucrados en los hechos.

Los tres fueron fusilados el 1 de febrero de 1932. También perecieron otros dirigentes del levantamiento, como Feliciano Ama (líder indígena de Izalco) y Francisco Sánchez (que dirigió el levantamiento de Juayúa).

Agustín Farabundo Martí es símbolo de resistencia frente a las injusticias a las cuales son sometidos los pueblos del mundo, y en especial los de nuestra América. Y su legado permanecerá siempre presente en el combate libertario y revolucionario.

"¡Tierra y hombres libres!" Fue el llamado que hizo un nacido el primero de febrero del año 1.817, en la locación de Cúa, Estado Miranda, en Venezuela y que llevaba por nombre EZEQUIEL ZAMORA, a quien luego de su hazaña de recuperar, a riesgo de la propia vida, los derechos sin los cuales las personas veían su existencia reducida a la esclavitud y la indigencia, lo inscribió en la historia como el "GENERAL DEL PUEBLO SOBERANO".

Zamora un líder de destacada participación en la Guerra Federal o Guerra Larga (1.859-1.863) durante los primeros años de su niñez recibió la rudimentaria instrucción que podía brindarle una zona rural, todavía convulsionada por las luchas independentistas. Posteriormente, se traslada a Caracas donde prosigue estudios primarios en la escuela lancasteriana, luego completa su formación gracias a la relación de amistad que establece con el abogado José Manuel García, quien le explica Filosofía Moderna y fundamentos de Derecho Romano, hablándole también de los "principios de la igualdad" y de la necesidad de su implementación en Venezuela.

En 1846, como miembro del Partido Liberal, se presenta a las elecciones de ese año, como candidato a "elector" para el cantón de Villa de Cura, pero su nominación fue objetada por los conservadores, mediante procedimientos que él y sus partidarios consideraron como compulsivos e ilegales.

El General Zamora llama inmediatamente a "hacer la guerra a los godos" en beneficio de los pobres y se levanta en armas el 7 de septiembre de 1846, en la localidad de Guambra; "tierra y hombres libres", "respeto al campesino", "desaparición de los godos", son las consignas esenciales de quien la gente comenzó a llamar el "General del Pueblo Soberano". Tras librar las acciones victoriosas de Los Bagres y Los Leones, es derrotado y capturado el 26 de marzo de 1847. Es condenado a muerte por los tribunales de Villa de Cura el 27 de julio del mismo año, pero José Tadeo Monagas le conmuta la pena.

Luego de afrentas previas libradas es el 10 de diciembre de 1.859 cuando se desarrolla la batalla de Santa Inés, en la cual el "General del Pueblo Soberano" derrota al ejército centralista; siendo considerada esta acción como fundamental en el proceso de la Guerra Federal y testimonio de las excepcionales cualidades de Zamora como conductor de tropas.

Después de Santa Inés, Zamora se dirige hacia el centro del país a través de Barinas y Portuguesa, pero antes de aproximarse a Caracas, el 10 de enero de 1.860 resuelve asaltar la ciudad de San Carlos, donde durante las acciones preliminares para la toma de la plaza, recibe un balazo en la cabeza que le causó la muerte. Su inesperado deceso cambió el rumbo positivo que llevaba la guerra para los federalistas y produjo la pérdida, del que para muchos fue el más importante líder popular del siglo XIX venezolano.

"La conciencia de nuestros derechos y nuestro valor harán simultáneo, decisivo y omnipotente el movimiento de los pueblos de Venezuela …". E.Z.

Este 01 de febrero a 201 años conmemoramos el natalicio del General del Pueblo Soberano, Ezequiel Zamora.

Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, conocido como El Gran Mariscal de Ayacucho, fue un político, diplomático, estadista y militar venezolano, prócer de la independencia americana, presidente de Bolivia, Gobernador del Perú, General en Jefe del Ejército de la Gran Colombia, Comandante del Ejército del Sur y Gran Mariscal de Ayacucho.

El Gran Mariscal nació en Cumaná, Estado Sucre, el 3 de febrero de 1.795 creció en una familia de tradición militar, y en la posteridad es considerado como uno de los militares más completos entre los próceres de la independencia sudamericana.

Antonio José de Sucre se configuró como uno de los héroes de la independencia latinoamericana más laureados y admirados. Destacado militar en las numerosas victorias que logró en los campos de batalla evidenciando su talento innato para dirigir tropas consiguiendo triunfos fundamentales para liberar al continente del dominio español.

Impulsó causas relacionadas con la abolición de la esclavitud y un mejor trato hacia los indígenas.

En su batalla más reconocida juntó a sus tropas y les dijo:
“¡Soldados!, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados!: ¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, Salvador del Perú!.” A.J.S.

Con ese grito de guerrero insurgente Sucre libró la Batalla de Ayacucho, el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las Guerras de Independencia Hispanoamericana (1809-1826) y la victoria de los independentistas, significó la desaparición del último virreinato que seguía en pie, el del Perú, y puso fin al dominio colonial español en Suramérica.

Respetado por los argentinos, los chilenos y los peruanos, admirado por los bolivianos y quiteños, sin enemigos en Venezuela y en la Nueva Granada y con todos sus antecedentes, Sucre estaba destinado a ser el natural sucesor de Bolívar. Lamentablemente ello no ocurrió, pues fue asesinado el 4 de junio de 1.830 en la Sierra de Berruecos, ubicada en Colombia, cuando iba de camino a Quito, adonde iba a reunirse con su familia. Su asesinato se le atribuye a José María Obando, jefe militar de la provincia de Pasto.

Al escuchar las noticias de la muerte del Gran Mariscal de Ayacucho, nuestro Libertador Simón Bolívar asintió: “Lo han matado porque era mi sucesor”.

Este 03 de febrero a 223 años conmemoramos el natalicio de Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, “ El Gran Mariscal de Ayacucho”.

Con Bolívar y Chávez, decimos ¡a la carga!

Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 525 años del inicio de la Resistencia Antiimperialista en América, y a 207 años del inicio de Nuestra Independencia,

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La Coordinadora Simón Bolívar, una Organización de Base, Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.