Mientras que millones de personas alrededor del mundo están enceguecidas con el acontecer en el Mundial de Rusia 2018,  nuestro verdadero partido, en el que están en juego nuestra soberanía, unidad y autodeterminación, se está disputando en nuestra región, entre Iván Duque, el eficiente mandadero de la élite, versus el pueblo colombiano, la Revolución Bolivariana y la unidad latinoamericana.

El verdadero Partido: Iván Duque, el eficiente mandadero de la élite, versus El Pueblo Colombiano, La Revolución Bolivariana y La Unidad Latinoamericana 

Sin siquiera haber asumido el cargo, lo cual será el día 7 de agosto próximo, llegó a Washington el presidente electo de Colombia Iván Duque a postrarse ante sus amos:
 
Las autoridades de la administración Trump y el secretario de Estado Mike Pompeo, los miembros del congreso, en especial el senador republicano Marco Rubio y el representante Rubén Gallegos, y asesores de ambas cámaras del legislativo. Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).  Jim Carrol, director de la Oficina de la Casa Blanca de Política Nacional para el Control de Drogas. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump.  La directora de la CIA Gina Haspel.  El secretario de la OEA Luis Almagro.
 
La Agenda:
 
1-La defensa del Neoliberalismo: Aranceles unilaterales a los productos colombianos, renegociación del Tratado de Libre Comercio, como ya se hizo con Nafta, Corea del Sur y otros. El desmonte completo del sistema de Seguridad Social.
 
2- El “control” del narconegocio: Duque se reunió con el director encargado de la Oficina Nacional para las Políticas Antidrogas de EE.UU. (ONDCP), James Carroll y  se comprometió a poner en práctica una combinación de herramientas para atacar el problema: Drones para fumigar plantaciones con mortífero glifosato, erradicación manual y supuestos programas de desarrollo para ofrecer una salida a los campesinos. La Casa Blanca aporta sus estadísticas amañadas a las circunstancias, habla de  un incremento del 11 por ciento en las hectáreas sembradas y un 18 por ciento de la producción potencial de cocaína. Los cultivos llegaron a las 209.000 hectáreas en 2017 y se impone nuevamente la fumigación. Trump amenazó en septiembre del 2016 con descertificar el país si no “coopera en la lucha contra las drogas”.
 
3- El Acuerdo de Paz: El objetivo es el desmonte del Acuerdo de Paz de La Habana por la vía jurídica, como ya está ocurriendo con la JEP ( Justicia Especial para la Paz).
 
El llamado post-conflicto es una caja mayor de negocios sucios, para el bloque de poder, en Colombia. A su llegada a Washington, Duque se reunió con Jean Arnault, el jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, quien reiteró su preocupación por el empantanamiento en el que han sumido a la JEP (Justicia Especial para la Paz).
 
A mediados de marzo los miembros del Consejo de Seguridad habían reiterado su apoyo unánime al proceso de paz en Colombia y dieron su aprobación a la evaluación que el Secretario General hizo en su informe del 29 de marzo de 2018 sobre la  Misión de Verificación de las Naciones Unidas. Sin embargo se insiste en el desmonte de la JEP y se “santanderiza”  el tema. En rio revuelto… ganancia de “pescadores”.
 
4- La Alianza retardataria Internacional: Duque respalda el informe realizado por un grupo de “expertos” de la OEA que recomendó llevar el caso de Venezuela ante la Corte Penal Internacional.
 
“La región –afirmó Duque– debe unirse para rechazar la dictadura de Venezuela y usar todos los mecanismos diplomáticos a su disposición. Yo ya denuncié a Maduro –ante la Corte Penal Internacional (CPI) – y ahora lo que debemos buscar es que otros estados respalden esas denuncias y pedir que la corte acelere sus investigaciones, para determinar si Maduro y o más personas de su régimen son responsables de graves crímenes contra los derechos humanos”. Se le suma el “mandadero” al coro de   varias organizaciones “humanitarias” que han presentado denuncias contra Venezuela,  las comisiones de derechos humanos de la ONU y de la OEA, el Parlamento Europeo, Amnistía Internacional, Human Rights y el Centro de Estudios para América Latina, así como la Asamblea Nacional de Venezuela y, recientemente, un grupo de “expertos” designados por la Secretaria General de la OEA.

Según Duque,  Unasur "se ha convertido en un cómplice de la dictadura venezolana" por lo tanto solicitó también ante la OEA, que los países del continente se retiren de Unasur. Aúna el mandadero también a este pedido, la invitación a unirse contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro.
 
"Le manifesté a Almagro mi deseo de seguir fortaleciendo el sistema interamericano y que, en ese sentido, tenemos que avanzar muchos países de Suramérica, lo primero invitando al retiro de nuestros países”. Es también tarea del “razonero” fortalecer la Carta democrática como instrumento de primera linea en la región para “proteger la democracia”.
 
En reunión del presidente electo con el secretario de la OEA le manifestó que espera contar con la presencia de esa organización en el país en respaldo de la agenda de gobierno que le ha presentado a los colombianos, y que se reactive la Misión de Apoyo al Proceso de Paz (MAPP) de la OEA. Actualmente esa unidad dice monitorear los riesgos y amenazas para la paz en el territorio, con énfasis en las afectaciones a las comunidades y en el acompañamiento a la reparación de víctimas. Detrás de estas recomendaciones lo que realmente se busca es fortificar el ataque a Venezuela.
 
Se fortalece también el lobby de los contactos con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional para revisar la cartera de crédito del país y continuar la estrategia de endeudamiento y dependencia. De igual manera se reactiva la acción de la CPI, Corte Penal Internacional, la cual  adelanta una investigación preliminar sobre Venezuela, supuestamente por los efectos de las “guarimbas” de 2017. De lo cual la apreciación justa es reconocerlas como un embate criminal de la derecha contra el pueblo venezolano.
5- La seguridad:  Las visitas a John Bolton, llamado por los medios “Halcón de Guerra”, “Anticomunista Virulento”, “Constante Belicista”… hoy asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, y a la directora de la CIA Gina Haspel, incursa en delitos de tortura a prisioneros en la misión de la CIA en el año 2002, fueron protagónicas en el periplo del ungido presidente Duque a la casa de sus amos. Sirvieron, sin duda, para contribuir a la recopilación, intercambio, y análisis de información que permita la elaboración de procesos “a la medida” para disfrazar de legal las estrategias de judicialización y control, fuera y dentro de los EEUU. Se trata de la internacionalización de los falsos positivos. El Lawfare como estrategia de un aparato judicial que se trepa sobre cualquier otro poder como forma de mantener el “satu quo”, bajo la apariencia de justicia.
 
Toda esta agenda llama al movimiento popular colombo-venezolano, y en especial a nosotras y nosotros como militantes del partido FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común) en el territorio bolivariano de Venezuela, a la realización de las siguientes urgentes tareas:
 
- La denuncia de la agenda pro imperialista del gobierno de Colombia, el grupo de Lima, las comisiones de derechos humanos de la ONU y de la OEA, el Parlamento Europeo, Amnistía Internacional,  Human Rights y el Centro de Estudios para América Latina; así como la Asamblea Nacional de Venezuela, el grupo de expertos designados por la Secretaria General de la OEA, y todas las instituciones que parapetadas tras la defensa de los  “Derechos Humanos”  agreden la República Bolivariana de Venezuela y a su pueblo.
 
- Reiterar nuestro sentimiento de respeto y gratitud a esta tierra que ha cobijado y protegido a miles de migrantes del mundo que han recalado en su suelo, en particular millones de colombianos desprotegidos que han encontrado un lugar digno en Venezuela y reitera el indeclinable espíritu de lucha para defenderla.
 
- Rechazar el ataque sistemático del bloque de poder transnacional que acosa permanentemente a nuestra Hermana República de Venezuela y exigir que éstos cesen sus ataques.
 
- Honrar la memoria de Hugo Chávez, la soberanía de VENEZUELA y la Revolución Bolivariana.
 
De esta manera continuaremos, sin descanso, realizando actividades de diversas características, como son: Plantones, denuncias, actos públicos de repudio a la política imperialista, convocatorias artísticas y culturales, producción de documentos que esclarezcan las campañas de odio y ataques a la Revolución Bolivariana y al pueblo de BOLÍVAR.
 
Convocamos a todos los hijos e hijas de la Patria Grande  a defender la paz y la justicia social para todos los pueblos del mundo.
 
Documento de trabajo de la comunas de Caracas del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC)