Las medidas de austeridad impuestas a Grecia y otros países han ido más allá de una política económica, adquiriendo la dimensión de una lucha de clases, opinó el filósofo y analista político estadounidense Noam Chomsky.

Entrevistado por el canal de noticias independiente Democracy Now, Chomsky señaló la “extremadamente salvaje reacción” de Alemania a las propuestas del partido Syriza, que llegó al poder en Grecia prometiendo acabar con la austeridad y reestructurar la deuda nacional.

“Lo que está pasando con la austeridad es una verdadera guerra de clases. Como un programa económico la austeridad en condiciones de recesión no tiene sentido y solo agrava la situación”, afirmó Chomsky.

Mencionó que la deuda griega, relativa al PIB, de hecho, aumentó en el período de esta política destinada para reducir la deuda.

“En el caso de España, se trataba de una deuda privada, no pública. Fueron las acciones de los bancos, y los bancos alemanes también estaban implicados, ya que si un banco toma un préstamo arriesgado, otro banco proporciona un préstamo arriesgado. Mientras la Troika básicamente está beneficiando a los bancos, los culpables”, resaltó. Quien está sufriendo es la población, agregó.

“Pero una de las cosas importantes que está sucediendo es que la política socialdemócrata, el llamado Estado de bienestar, se está erosionando. Y aquí comienza la lucha de clases”, subrayó Chomsky.

Por eso, está creciendo una reacción en Grecia, España, Irlanda y Francia, explicó, diciendo que es una situación peligrosa porque podría llevar a un auge de la ultraderecha.

“Una alternativa a Syriza podría ser Amanecer Dorado, un partido neonazi griego”, advirtió el analista.

Transcripción

Amy Goodman: Quería preguntarle acerca de Syriza en Grecia, un movimiento que comenzó como un movimiento de base. Ahora han tomado el poder, Alexis Tsipras se ha convertido en el primer ministro. Y después tenemos a España. Hace poco hablamos con Pablo Iglesias, el secretario general del grupo llamado Podemos, que fue fundado— un partido antiausteridad que ha ganado popularidad rápidamente. El año pasado, un mes después de su creación, lograron cinco escaños en el Parlamento Europeo, y algunas encuestas muestran que podrían ganar las próximas elecciones, lo que significaría que Pablo Iglesias, un profesor de ciencias políticas y activista de larga trayectoria de 36 años de edad, podría llegar a ser el primer ministro de la quinta economía más grande de Europa. Iglesias vino a Nueva York en una corta visita de unas 72 horas, y le pedí que hablara de lo que las medidas de austeridad han significado en España.

Pablo Iglesias: Austeridad significa que se está echando a la gente de sus casas. Austeridad significa que los servicios sociales ya no funcionan. Austeridad significa que las escuelas públicas no tienen los medios para desarrollar su actividad. Austeridad significa que los países ya no son soberanos, que nos hemos convertido en una colonia de los poderes financieros, y en una colonia de Alemania. Austeridad probablemente significa el fin de la democracia. Creo que si no tenemos control democrático de la economía, no tenemos democracia. En mi opinión, es imposible separar la economía de la democracia.

Amy Goodman: Ese era Pablo Iglesias, líder de este nuevo grupo antiausteridad en España llamado Podemos, que significa “We can”, en inglés. ¿Cuál es la importancia de estos movimientos?

Noam Chomsky: Es algo muy importante. Pero fíjese en la reacción. La reacción contra Syriza fue extremadamente salvaje. Ellos lograron un pequeño progreso en sus negociaciones, pero no mucho. Los alemanes respondieron con mucha dureza.

Amy Goodman: En lo que respecto a la deuda, quiere decir.

Noam Chomsky: En el trato con ellos, y de alguna manera los obligó a retroceder en casi todas sus propuestas. Lo que está pasando con la austeridad es una verdadera lucha de clases. Como programa económico, la austeridad, durante una recesión, no tiene sentido. Simplemente empeora la situación. Así que la deuda griega, en relación al PIB, en realidad ha aumentado durante el período de— lo cual es— bueno, de las políticas que, se supone, deben ayudar a terminar con la deuda. En el caso de España, la deuda no era una deuda pública, era una deuda privada. Causada por las acciones de los bancos. Y eso también incluye a los bancos alemanes. Hay que re­cordar que cuando un banco toma un cré­dito peligroso y arries­gado, alguien está haciendo un préstamo arriesgado. Y las po­lí­ticas de­sig­nadas por la troika están fundamentalmente pagando a los bancos, a los perpetradores, como ocurre en este caso. La población está sufriendo. Pero una de las cosas que están sucediendo es que las políticas socialdemócratas, el llamado Estado de bienestar, está siendo erosionado. Eso es lucha de clases. No es una política económica que tenga sentido para poner fin a una grave recesión. Y hay una reacción a esto— en Grecia, España y algo en Irlanda, y está creciendo en otras partes, como en Francia. Pero es una situación muy peligrosa, podría dar lugar a una respuesta de derecha, muy de derecha. La alternativa a Syriza podría ser el partido neonazi Amanecer Dorado.