Entrevista con Ilan Pappé :: Gaza está siendo castigada por el régimen terrorista de Israel debido al rechazo de su población a convertirla en un campo de prisioneros

El que ya fue establecido en 1994 cuando la Franja fue rodeada con alambre de espino. La resistencia desencadena más castigo y esas acciones punitivas desde 2006 se han convertido en una política genocida sobre el terreno.

Ilan Pappé es profesor de Historia. Actualmente imparte clases en la Unidersidad de Exeter (Reino Unido). Su investigación académica se centra en el Oriente Medio contemporáneo, particularmente en Palestina e Israel, pero también escribe sobre multiculturalismo, análisis de discurso crítico y poder y conocimiento en general. Es autor del aclamado libro “La Limpieza Étnica de Palestina”.

La UNRWA carece de fondos y los suministros no pueden entrar en Gaza: ¿Crees que Israel está intentando llevar a Gaza al límite para forzar otro enfrentamiento violento?

Uno de los ayudantes de Ariel Sharon, Dov Wiseglass, definió la política israelí como la intención de asegurar de que Gaza no muera, sino que se mantenga a dieta. Esta idea horrible significa controlar las vidas de las personas de la Franja para asegurar que se puede olvidar ese asunto. Por supuesto, esto no está funcionando y la gente allí resiste y quiere vivir una vida normal. Cualquiera que interfiera en esta inhumana política israelí, ya sea enviando flotillas o a través del firme trabajo de la UNRWA, será frenado por Israel. La política israelí hacia Gaza no ha cambiado y, por lo que veo, hablaremos más sobre ello.

Tras el último ataque sobre Gaza, se ha vuelto más común vincular las palabras “Israel” y “Genocidio” ¿Puedes prever alguna acción legal contra Israel en un futuro próximo?

Yo defino la política israelí en Gaza como un “genocidio progresivo”. Con esto quiero decir dos cosas. En primer lugar, el término no se refiere a la intención de los israelíes, sino al resultado de sus políticas, que he descrito antes. Israel ha estado utilizando tanto Cisjordania como Gaza como campos de prisioneros. Se trata de una prisión abierta si los palestinos aceptan la hegemonía israelí (como sucede en la Zona A de Cisjordania) y una prisión de máxima seguridad cuando los palestinos se resisten (como sucede en Gaza).

Gaza está siendo castigada por Israel constantemente debido al rechazo de su población a convertirla en un campo de prisioneros (que ya fue establecido en 1994 cuando la Franja fue rodeada con alambre de espino). La resistencia desencadena más castigo y esas acciones punitivas desde 2006 se han convertido en una política genocida sobre el terreno.

El segundo significado del término es que, de acuerdo con las definiciones académicas, legales y morales de genocidio, el uso de armas letales como aviones, helicópteros de combate y artillería en un espacio urbano (como desgraciadamente podemos ver también en Siria) es un acto de genocidio.

En relación a la congelación de los contactos entre Israel y la UE en las negociaciones (que estaban completamente muertas), ¿se podría desencadenar un cambio del paradigma de los Acuerdos de Oslo (dos estados) hacia uno nuevo (un estado)?

Todavía no. Creo que los líderes de la UE aún temen enfrentarse a Israel. Esta no es todavía una señal de que estén cambiando sus políticas. Además, creo que los líderes europeos están esperando a las elecciones estadounidenses para decidir si trabajan conjuntamente con los norteamericanos o se atreven a embarcarse en una política independiente.

En la práctica, ¿cuál es tu opinión sobre el etiquetado europeo de los productos procedentes de asentamientos?

Creo que es un movimiento positivo, no porque vaya a afectar a la economía de los asentamientos (encontrarán la manera de ocultar el origen de los productos), sino porque reafirma la legalidad de boicotear a Israel. Es el primer movimiento que ha mostrado que algunos políticos comprenden lo que la sociedad civil europea quiere que hagan respecto a Palestina.

¿Qué otras medidas políticas o legales, desde la UE o desde otros ámbitos, crees que tendrían un impacto sobre Israel y su política de asentamientos?

Creo que solo la declaración clara de una política de sanciones – como la que se declaró contra el Apartheid en Sudáfrica, Serbia, Rusia e Irán – puede ser efectiva.

La importante retirada de algunos inversores del suelo israelí (Orange, Veolia, CRH, la desinversión de la Iglesia Metodista…) son signos del efecto del movimiento BDS. ¿Crees que la sociedad civil podría hacer más para que Israel rinda cuentas? Y, en ese caso, ¿cuáles serían las líneas de actuación?

Estoy de acuerdo en que esas son señales de que el BDS no es sólo una cuestión moral, sino una decisión empresarial. Puedes perder la simpatía de muchos de tus clientes en Occidente si insistes en mantener contratos y negocios con la ocupación. Creo que la sociedad civil debería moverse del boicot cultural y de consumo a la presión política. Considero que ahora es el momento de dirigirse a los políticos. Como Jeremy Corbyn aprendió en Inglaterra, ser pro-palestino es un activo electoral, no un riesgo.

La reconciliación política nacional (Fatah-Hamas) parece poco probable en esta etapa. ¿Qué condiciones o factores faltan para que esto suceda?

Creo que es una cuestión de desarrollo generacional. Con esto quiero decir que la generación más joven de palestinos no esperaría eternamente una reconciliación y, si no llega, aparecerán nuevos movimientos políticos que ocuparán el lugar de las dos facciones. También creo que las generaciones más jóvenes de ambas facciones están más preparadas para la reconciliación.

En los últimos meses han ocurrido distintos hechos que han llevado a algunos analistas a afirmar que podemos estar presenciando las etapas iniciales de una nueva intifada. Por otro lado, la sociedad israelí poco a poco está aceptando las ejecuciones extrajudiciales. ¿A qué se debe este desprecio por las vidas palestinas? ¿Está el gobierno israelí alentando activamente a tomarse la justicia por su mano? ¿Puede estar haciéndolo con las turbas de linchamiento?

Tendremos que esperar para ver si esta es una nueva Intifada. Todavía no lo es, pero tiene el potencial para convertirse en una. Y no hay nada de nuevo en el desprecio por las vidas palestinas. El sionismo comenzó como un proyecto colonial impulsado por colonos. Los colonos de estos proyectos tuvieron que deshumanizar a la población local porque era el principal obstáculo entre el proyecto colonial y una toma exitosa de la tierra. En América, la deshumanización llevó al genocidio, y en Palestina a la limpieza étnica desde 1948.

Ya en 1948 se dio orden a los soldados israelíes de que tratasen a los niños mayores de 10 años como objetivos militares legítimos. La deshumanización fue a peor después de la ocupación de 1967, como podemos ver con el tribunal especial para niños que el Ejército utiliza para enviar menores a la cárcel. Mientras la situación se mantenga como está, la deshumanización continuará y su principal resultado a día de hoy es la matanza de niños.

Los refugiados palestinos han sido una realidad olvidada en Oriente Medio. Ahora que Europa se enfrenta a flujos migratorios de refugiados, ¿crees que esto podría proporcionar una oportunidad para abordar seriamente la cuestión de los refugiados palestinos y el derecho al retorno?

Ojalá fuera así, pero no soy optimista. Para que ese escenario sea posible, es necesario abolir el estatus excepcional que Israel tiene a ojos de Occidente. Comenzó en 1948, cuando nadie se atrevía a obligar a Israel a permitir el retorno de los refugiados a los que había expulsado e Israel, el vecino más rico de Siria, continuó sin presión alguna para aceptar refugiados, muchos de los cuales tienen familiares en Israel.