Hablar de Nación Andaluza es hablar de un veterano partido político independentista y socialista andaluz. Recientemente en el ámbito del congreso de Andalucía Comunista hemos podido contactar con ellos y fruto de ese encuentro es esta entrevista.

 

Boltxe: Habladnos un poco de vuestro partido, su historia, programa, anhelos para vuestro país, Andalucía.

Nación Andaluza: Nación Andaluza es una organización política que nace en el año 90 del pasado siglo. Desde entonces tenemos una primera etapa de desarrollo y crecimiento que alcanza aproximadamente hasta principios de siglo XXI. En los años 2004-2005 iniciamos un periodo de revisión profunda de nuestras posiciones táctico-estratégicas que facilitan un nuevo impulso en nuestra lucha sobre unas bases políticas más firmes.

Nación Andaluza es una organización política independentista y socialista, cuya meta es lograr la liberación nacional de nuestro país, la liberación social de nuestro pueblo y acabar con el patriarcado. En nuestro seno trabajamos conjuntamente marxistas-leninistas, militantes de influencias libertarias, sindicalistas, feministas, activistas por los derechos humanos, etc. Retomamos la forma de acción política de Blas Infante, que trabajaba conjuntamente con libertarios y socialistas andaluces con el objetivo común de la liberación de Andalucía.

Nosotros y nosotras aspiramos a la constitución de una Andalucía soberana e independiente, socialista y feminista. Entendemos que la independencia de Andalucía es un paso imprescindible en la resolución de los problemas económicos y sociales que estructuralmente azotan a los y las andaluzas. Especialmente como cuando, en estos momentos, somos víctimas de la enésima crisis económica capitalista. Luchamos por una Andalucía en la que las clases populares, en particular el Pueblo Trabajador Andaluz, sean dueños reales de su tierra, las riquezas que contienen y los medios de producción para obtenerlas. Una Andalucía dirigida por la mayoría de los y las andaluzas, en la que el pueblo andaluz pueda tomar las riendas de su destino individual y colectivo en todos los ámbitos de la existencia.

Actualmente nuestra acción política se desarrolla en torno a unos ejes estratégicos fundamentales que son:

  • Ruptura democrática y recuperación de nuestra libertad: en este sentido entendemos que es imprescindible continuar denunciando el Régimen español del 78 como heredero y continuador del franquismo y articular nuestra lucha en torno a una necesidad imperiosa para el Pueblo Trabajador Andaluz: la recuperación de la soberanía usurpada por el Estado español.

  • Confrontación con el españolismo, el regionalismo y la socialdemocracia: consideramos que cualquier modelo de España o Estado español supone la colonización y sometimiento de nuestra tierra y sus recursos naturales así como la explotación del Pueblo Trabajador Andaluz. Lo mismo podemos decir del sistema económica capitalista si es que España y el Capital no son dos conceptos inseparables. Por lo tanto la lucha contra todas las formas de reformismo (que en los últimos años hemos visto florecer con fuerza) como son el regionalismo, el integracionismo en fuerzas estatales, la socialdemocracia o el keynesianismo constituye una tarea esencial en estos momentos para la propia superviviencia de una izquierda independentista andaluza revolucionaria.

  • Confrontación contra las estructuras administrativas impuestas: la Unión Europea, el BCE, el Estado español, la Junta de Andalucía… Son todas ellas instituciones construídas por el Capital para someter al Pueblo Trabajador Andaluz y a otro pueblos. Con estas instituciones y el concepto de democracia (profundamente antidemocrático) que han implantado las clases dominantes tenemos el tablero y las reglas de juego que ha establecido el Sistema para evitar que cualquier opción revolucionaria puede desbancar del poder a la burguesía. Nuestro objetivo no es cambiar estas instituciones desde dentro (porque consideramos que son irreformables) sino su erradicación lo más pronto posible. Las futuras instituciones del Pueblo Trabajador Andaluz han de corresponderse con las creaciones verdaderamente democráticas que ya han dibujado en el pasado las clases populares y que tienen sus antecendentes en la Comuna de Paris de 1871 o los cantones andaluces de 1873.

Boltxe: ¿Qué radiografía nos podéis hacer de la actual situación de Andalucía?

Nación Andaluza: Si nos retrotraemos unas décadas en el tiempo vemos como desde finales de los 70 se produce un proceso basado fundamentalmente en la desmovilización, para el que se utiliza las fuerzas regionalistas (Partido Andalucista) y la izquierda del régimen (PSOE, PCE, UGT y CCOO). Muerto Franco se instaura el neofranquismo vestido de democracia y en esta falsa democracia estos serán los agentes encargados de gestionar el conflicto social. Entre ellos destaca el PSOE por ser el que ocupa el centro del engranaje en Andalucía. Este está compuesto de elementos de la pequeña burguesía pero también de muchos trabajadores que son víctimas del posibilismo. Hay amplios sectores de la izquierda extraparlamentaria que el PSOE va a ir absorviendo paulatinamente. El Régimen se encargará de cooptar estas y estos valiosos militantes o irlos quemando, traicionándoles y engañándoles constantemente, hasta que se marchen a casa.

El PSOE ha sido el partido del régimen en Andalucía. A pesar del franquismo en la memoria popular andaluza quedó la imagen de un Partido Popular profundamente asociado a los vencedores de la Guerra Civil. Inhabilitado este el PSOE ha sido la marca política a través de la que el Régimen a aplicado todas sus políticas neoliberales acompañadas para ello de un necesario nacionalismo español. Y esto lo ha hecho gobernando en solitario o cogobernando con el PA, IU y ahora con C’s. Todo ello ha favorecido un descreimiento de la política institucional como herramienta para transformar la realidad del Pueblo Andaluz: los niveles de abstención en las elecciones al Parlamento de Andalucía superan siempre el 30%.

El régimen actual, basado en el estatuto andaluz de la dependencia de 2007, no ha alterado ningún elemento estructural de la realidad que heredamos del franquismo. Ni siquiera el boom del ladrillo de principios de siglo XXI se ha diferenciado esencialmente del desarrollo turístico actual del vivido en la costa malagueña en los 60 y 70. La división internacional del trabajo ejerce un poder aplastante en la economía andaluza que es incapaz de sacudirse los roles que esta le otorga: guardián de la frontera sur, almacén de mano de obra que emigre a zonas centrales de la economía mundial, zona de recreo y descanso de las clases acomodadas europeas, fabricante de productos agrícolas… Para ello Andalucía necesita romper con aquellos elementos que determinan su opresión nacional: España, el patriarcado y el Capital.

Boltxe: Comentábamos que parece estar en auge la lucha de clases en Andalucía…. ¿Eso es así? ¿Cómo veis las respuestas del pueblo trabajador andaluz ante su actual situación?

Nación Andaluza: Lo cierto es que desde 2007 a 2014 aproximadamente hemos vivido un periodo creciente en la lucha de clases; la lucha contra los desahucios, contra los recortes en diversos sectores productivos(sanidad, educación, servicios sociales…), por la Reforma Agraria y contra la brutal desigualdad que sufre Andalucía… Han sido luchas importantes por la cantidad de andaluces/zas que se estaban movilizando y por la agudización de estas luchas.

Desde hace un par de años registramos un descenso acusado de la conflictividad en lucha de clases asociado al avance del reformismo que ha cundido entre los movimientos sociales andaluces y sus activistas. La burguesía continua avanzando posiciones ahora también la lucha ideológica. La socialdemocracia ha convencido a mucha gente de que lo que toca ahora es amortizar el enorme capital político acumulado por estas luchas en el circo electoral a la espera de conseguir unos sillones en las instituciones españolas. Ha cundido la esperanza (bastante ingenua) de que van a cambiar desde arriba lo que desde abajo cuesta tanto revolucionar.

Vemos que por ahora no ha cambiado nada para el Pueblo Trabajador Andaluz. De nuevo las calles las ocupan casi con exclusividad los vehículos.

Boltxe: ¿Ha aumentado la represión contra el pueblo? Es inevitable acordarse del caso de Andrés Bódalo

Nación Andaluza: Salta a la vista. Tan solo en Andalucía tenemos casos como los titiriteros de Granada, Fran Molero en Málaga, Andrés Bódalo que como bien dices que pueden ser los casos más señalados por haber recibido alguna atención mediática. Pero no podemos olvidar ese reguero constante de multas y de ejercicios de represión del Régimen a pequeña escala que afectan a un número bastante mayor de militantes y activistas y que alimenta esa tesis desmovilizadora que comentaba más arriba: el tiempo de las calles ya ha pasado y ahora es el momento de ocupar las instituciones. Unas instituciones que no hace tanto tiempo aspirábamos a derribar y no a cambiarlas desde dentro.

Boltxe: ¿La situación de la mujer trabajadora andaluza en su triple opresión como mujer, como trabajadora y como andaluza, ¿Cómo pensáis que está actualmente y si pensáis que avanza la lucha feminista en Andalucía?

Nación Andaluza: Como partido nos queda mucho que recorrer en cuanto a la profundización en tácticas y estrategias adecuadas para afrontar este enorme problema que oprime a la mitad del Pueblo Trabajador Andaluz: el patriarcado.

La mujer andaluza es la responsable de las tareas de reproducción. Sobre ella recaen las tareas de la reproducción de la prole, de la gestión y organización a todos los niveles de la vida familiar, pero también de la reproducción de la propia cultura popular andaluza que la mujer transmite de generación en generación. Todas estas tareas por ser históricamente tareas femeninas son invisibilizadas. Tan solo en algunos momentos, como en las festividades como la Semana Santa, se produce una especial exaltación de lo femenino a través de multitud de vírgenes que se adoran en los pueblos y barrios andaluces. Es la contrapartida puntual a una situación estructural en la que la mujer en Andalucía sigue estando en una situación de supeditación con respecto al hombre. Todo ese reconocimiento simbólico a la mujer andaluza se le niega en la vida real.

En el inconsciente ideológico dominante el imperialismo ha unido la cultura popular andaluza a rasgos con los que históricamente se ha construido una feminidad subalterna, como la sensibilidad o la pasión, como forma de justificar la supeditación y dependencia de Andalucía remitiéndose a unas pretendidas características innatas del pueblo trabajador andaluz. Elementos que forman parte de nuestra cultura pero que son también, curiosamente, asociados por todos los imperialismos a los pueblos que someten. Es decir asociados a los pueblos colonizados. Y junto a estos valores también ha asociado algunos de los empleos característicos que las emigrantes andaluzas desempeñan en los lugares de destino: empleada de hogar, niñera… Se pretende convertir la triple opresión de la mujer trabajadora andaluza (opresión patriarcal, de clase y nacional) en una característica esencial e innata de su carácter como mujer alienándola de las condiciones sociales, de género y nacionales en las que se produce e invisibilizándolas.

La mujer andaluza es además víctima de un engaño. A generaciones de jóvenes andaluzas se les ha estado vendiendo la incorporación al mercado de trabajo como una liberación. Lo cierto es que esa liberación se está plasmando en peores trabajos y peor pagados que los hombres para mayor beneficio de la patronal. El desempleo de la mujer andaluza es 6 puntos superior al del hombre mientras que la media estatal esta diferencia es da tan solo un 3%. La brecha salarial es de un 31% llegando hasta un 47% en la empresa privada. Además las propias características de la economía andaluza, atrasada y de carácter extractivo, determinan un papel subalterno de la mujer y en sectores como la agricultura es excluida cuando por su edad deja de rendir mientras a los hombres se les siguen dando jornales cada campaña.

Desde 2007 sobre los hombros de la mujer andaluza está cayendo gran parte del peso de la crisis. En Andalucía, donde los núcleos familiares abarcan muchas veces tres generaciones, recae en la mujer el cuidado de los miembros enfermos (abuelos, padre o hijos), pero también el sostenimiento de unas familias en las que el paro está haciendo mella. Según las cifras oficiales un tercio de los trabajadores andaluces está en paro y el 17,4% de los hogares andaluces tienen a todos sus miembros en paro. La mujer andaluza, como eje de la vida doméstica, es en última instancia la que se ve obligada a solventar estas circunstancias críticas a costa de su trabajo y su salud.

Los espacios que el patriarcado rechaza y desprecia por no ser espacios de prestigio y privilegio son los únicos en los que se arrincona tanto a la mujer como al Pueblo Trabajador Andaluz y a todos los sujetos subalternos (en la mujer la división espacio público/espacio privado).

Boltxe: Sabemos que el reformismo y el ilusionismo electorero han irrumpido con fuerza en vuestro país… ¿Cómo afecta ello a las luchas populares?

Nación Andaluza: Ha afectado desactivándolas, reconduciendo a buena parte de sus militantes hacia posiciones reformistas, electoralistas y estatalistas de las que no sabemos si podrán salir para recuperar una línea política revolucionaria una vez que la ilusión reformista dé paso a la decepción de todas esas falsas expectativas que el Régimen está generando. Y por supuesto desmovilizando a algunos sectores de activistas que se habían incorporado en el último periodo a las luchas y que se encuentran estupefactos ante estas conversiones numerosas desde posiciones rupturistas, soberanistas y revolucionarias andaluzas al reformismo, al posibilismo y al estatalismo embozado.

Boltxe: También está el aspecto españolizante de Podemos, buque insignia del reformismo

Nación Andaluza: Efectivamente. En las últimas elecciones españolas Podemos presentó como número 1 por Almería a Julio Rodríguez, el carnicero de Libia, de número 2 por Cádiz a Juan A. Delgado, un miembro de la Guardia Civil, de número 1 por Sevilla a Sergio Pascual, un rociero de carro de caballos. Creemos que estos perfiles resumen muy bien lo que representa Podemos en Andalucía.

Boltxe: En el congreso de Andalucía Comunista se habló de unidad de acción entre vuestras dos fuerzas políticas y alguna más. ¿Cómo valoráis la propuesta y en qué temas se podría dar esa unidad de acción?

Nación Andaluza: La propuesta nos parece enormemente positiva. Viene a retomar unas tareas que dejamos pendientes tras la lamentable desaparición del Movimiento Andaluz de la Izquierda Soberanista que pretendía coordinar a todas las fuerzas independentistas. Ambos partidos desarrollamos un trabajo en el movimiento obrero y sindical y en el frente cultural que ganará peso si avanzamos en la unidad de acción de las mismas. En cuanto a nuestras propuestas políticas tenemos multitud de elementos en común en los que estamos empezando a aplicar esa unidad de acción.

Desde Nación Andaluza sabemos que no alcanzaremos la República Andaluza de Trabajadores en solitario. Habrá de ser un proceso complejo con multitud de alianzas con distintos destacamentos de la clase obrera andaluza. Esta propuesta creemos que va en esa dirección.

Boltxe: Apostáis por la patria andaluza y socialista..¿Nos podéis hablar de que modelo socialista veis para Andalucía?

Nación Andaluza: Ha de ser un modelo socialista asentado y conformado sobre el ejemplo de los dos precedentes que supusieron sendos y auténticos hitos histórico-ideológicos para el Pueblo Trabajador Andaluz, a lo largo de los dos últimos siglos: la revolución cantonalista y la revolución soviética. De la revolución cantonalista retomamos los aspectos soberanistas, de interrelación social y de construcción nacional, ese federalismo tradicionalmente asumido y defendido por el andalucismo histórico de Blas Infante. De la soviética los principios consejistas y de clase, la conceptuación de construcción política y económico-social, tradicionalmente asumida y defendida por nuestra clase obrera.

Esa interrelación dialéctica y complementaria, entre los principios soberanistas, federalistas y socialistas en una síntesis mutuamente enriquecedora y creadora, plenamente andaluza y radicalmente revolucionaria habrá de conformar una vía propia al socialismo constituyendo lo que denominamos socialismo andaluz o infantista. Un socialismo producto de nuestra propia realidad, identidad, tradición y marco socio-geográfico; nacido desde, por y para nuestro pueblo, cuyo origen y meta están situados en el logro, preservación y potenciación de su más completa y absoluta liberación nacional y social, como andaluces y como trabajadores.

Boltxe: ¿Cómo valoráis desde los mil kilómetros que nos separan la situación en Euskal Herria?

Nación Andaluza: Euskal Herria ha sido un pueblo con el que, históricamente, hemos tenido multitud de lazos. La lucha del Pueblo Trabajador Vasco, su entrega y determinación han sido referencias obligadas para nuestra lucha. En la actualidad observamos como la represión ha pegado muy duro en los sectores más avanzados de la clase obrera vasca llevando Euskal Herria a una excepcionalidad política única (por ahora) en Europa occidental. Desde Andalucía vemos que se están produciendo cambios y aparecen con fuerza distintas líneas políticas dentro de la izquierda abertzale. Esperamos que se recupere pronto la unidad revolucionaria en las filas de esta.

Boltxe: Pues nada más agradecéroslas respuestas y el tiempo que nos habeisdedicado y nos vemos en las luchas de nuestros pueblos.