Hacen un gran esfuerzo por difundir otra verdad sobre Venezuela -aquella que los medios ocultan-, Natalie Benelli, miembro del Comité Coordinador ALBA Suiza, nos habla sobre la importancia de esta batalla.

El pasado sábado 15 diciembre en Berna realizaron un evento de solidaridad con Venezuela en el cual mostraron su rechazo a la injerencia e intervención extranjera ¿En qué consistió la actividad?
ALBA Suiza, es la organización suiza de solidaridad con los países del ALBA y los movimientos sociales progresistas en América Latina, que celebró el pasado 15 de diciembre en Berna (Suiza alemana) y Bellinzona (Suiza italiana) dos eventos paralelos para tratar de contrarrestar la información unilateral que los medios suizos difunden sobre Venezuela. Se proyectó el documental “Venezuela, en tiempo de guerra”, dirigido por Thomas Michel y Rafael Abril y producido por ZIN TV. Este trabajo fue filmado en Caracas en diciembre de 2017 y habla sobre lo que comúnmente se llama la “Guerra de Cuarta Generación”. Explica como se llevó a cabo en contra de Venezuela desde la elección del presidente Hugo Chávez en 1998. El concepto de esta guerra fue forjada en 1989 por representantes del Ejército de los Estados Unidos. Es una guerra a largo plazo y multifacética (económica, financiera, mediática, política) dirigida a sofocar a la población negándoles el acceso a las necesidades básicas y así poder justificar una intervención militar en el país bajo el pretexto de “crisis humanitaria”. Las sanciones impuestas desde abril de 2016 en Venezuela por los presidentes de los Estados Unidos -Barack Obama y Donald Trump- son parte de esta guerra económica. Canadá, Panamá, la Unión Europea y Suiza se han sumado a las sanciones. En el caso de Suiza es una violación notable de la política suiza de neutralidad y no injerencia en los asuntos internos de otro Estado. Y esto es parte del trabajo de ALBA Suiza, informar al pueblo suizo sobre esta agresión por parte de nuestro gobierno contra otro Estado soberano. En Berna, tuvimos el honor de contar con la presencia del embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Suiza, César Méndez González quien destacó la importancia de la solidaridad internacional con la Revolución Bolivariana, de unir esfuerzos para luchar contra los ataques a su país y la amenaza de intervención militar por parte de las fuerzas imperialistas.

¿Cómo se percibe en Suiza la realidad de lo que pasa en Venezuela? Cuál es el tratamiento mediático de las informaciones publicadas? ¿Cómo lo ve el ciudadano suizo?
Los principales periódicos suizos se refieren a Venezuela como una dictadura, con un presidente que oprime a la población y censura a los medios. Aunque la mayoría de los medios en Venezuela sean de propiedad privada y, por lo tanto, el Gobierno no tiene influencia en la información que se publica. Los medios de comunicación en Suiza se centran en la crisis económica -hacen referencia a las colas frente al supermercado, la escasez de alimentos básicos y medicamentos, la hiperinflación- y culpan al Gobierno Bolivariano por la corrupción y la mala gestión. La información proporcionada no es necesariamente errónea, pero está muy parcializada. Estos medios, generalmente, no proporcionan un análisis exhaustivo de las causas que llevan a que se pueda generar la escasez y la hiperinflación. Cabe destacar que en Venezuela la mayor parte de los bienes de consumo y producción son importados por un pequeño número de corporaciones privadas que tienen el monopolio de la determinación de precios, establecido arbitrariamente, es decir, sin ningún criterio económico, sobre la base de los tipos de cambio publicados en sitios web como DolarToday.com (administrado, además, desde Florida). La inflación de precios de los bienes básicos se debe, entre otras cosas, al hecho de que algunos bienes importados no se distribuyen en los supermercados, sino que se almacenan o contrabandean en Colombia con el objetivo de crear, artificialmente, una escasez y un aumento masivo de precios en Venezuela. Esta es una guerra que se libra contra las familias venezolanas.

Otro tema querido por los medios de comunicación suizos es el de los “refugiados” venezolanos obligados a abandonar su país donde “morirían de hambre”. Si es cierto que hay venezolanos que se han ido del país por razones económicas, es completamente erróneo hablar de “refugiados”. Su vida no corre peligro en Venezuela, a diferencia de lo que quisieran los medios de comunicación hacer creer. En algunos casos, sólo lea un artículo detenidamente para comprender que no se trata de personas en peligro de vida, al contrario. En un texto publicado por el canal público de la televisión alemana ARD titulado “Los venezolanos que huyen a España: ‘La desesperación es enorme’”, el periodista menciona, en un momento dado, que los venezolanos y venezolanas “están de vacaciones” en España aprovechan su estadía para invertir en bienes raíces ... Este ejemplo muestra cómo las historias sobre “los venezolanos obligados a huir del país” son falsas. Sin embargo, estas mentiras contribuyen a la creación de una imagen de Venezuela que tiene como objetivo legitimar una intervención militar en este país al hacer que los lectores en Europa y los Estados Unidos sean cómplices en aceptar la idea de que tal intervención sería necesaria para el bien del pueblo venezolano. Para ALBA Suiza, por lo tanto, es crucial contrainformar y difundir otra verdad sobre Venezuela, basada en un análisis en profundidad de lo que está causando la crisis económica. Desafortunadamente, algunos periódicos que se llaman así mismos “izquierdistas” transmiten las mismas verdades a medias, jugando así al juego del imperialismo norteamericano y europeo.

Se comienza a observar en algunos medios de comunicación declaraciones de algunos voceros de la derecha internacional para tratar de desconocer la legitimidad de los votos del pueblo venezolano al haber elegido a Nicolás Maduro como presidente para el período 2019-2025. ¿Cómo ven ustedes esta situación?
El 20 de mayo de 2018, Nicolás Maduro Moros fue reelegido Presidente de Venezuela por mayoría de votos. Los Estados Unidos, la Unión Europea y algunos países latinoamericanos de derecha no quieren reconocer esta elección, a pesar de que muchos observadores internacionales y la Fundación Carter del ex Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, hayan certificado, repetidamente, al sistema electoral venezolano como uno de los mejores del mundo. Nicolás Maduro comenzará su nuevo mandato el 10 de enero de 2019, aunque el presidente colombiano Iván Duque esté amenazando con romper las relaciones diplomáticas con Venezuela. Es difícil predecir las consecuencias geopolíticas de tal acto, pudiera existir la posibilidad de una reacción en cadena de otros países. Por un lado, con la elección de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, Venezuela ahora está rodeada de gobiernos de derecha que sirven a los Estados Unidos. Pero por otra parte, con la elección de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México, Nicolás Maduro ha ganado un importante aliado en la región. En cualquier caso, la amenaza de agresión armada contra Venezuela sigue siendo muy real y hay que estar alertas.

ALBA Suiza forma parte de la RED Europea de Solidaridad con la Revolución Bolivariana ¿Qué os animó a ser parte de este movimiento y cómo ir cada día fortaleciendo este espacio en defensa del pueblo venezolano ante las amenazas del imperialismo?
Mientras que las “Guarimbas” (violencia en las calles) en Venezuela cesaron de un día para otro con la elección de la nueva Asamblea Nacional Constituyente el 30 de julio de 2017, la guerra económica, financiera, mediática y diplomática se intensifica cada día más. Como se mencionó anteriormente, la amenaza de intervención militar en Venezuela es real. Ante esta situación, la solidaridad internacional es fundamental. La Red Europea de Solidaridad con la Revolución Bolivariana es una forma de unir fuerzas, coordinar nuestras acciones y hacer que seamos más escuchados. Esta solidaridad debe materializarse mediante acciones concretas, organizando campañas para pedir a nuestros gobiernos que pongan fin a las sanciones; organizando conferencias y proyecciones de películas en asociaciones culturales, iglesias, centros de vecindarios y difundiendo información sobre las causas reales de la crisis económica a personas ajenas al movimiento de solidaridad; recolectar datos sobre las consecuencias de las sanciones y cómo éstas afectan la vida cotidiana de la población venezolana, entre otras cosas. Al final del día, esto es para que la gente entienda aquí en Europa que la guerra imperialista contra Venezuela es una guerra contra todos los movimientos progresistas del planeta. Es una guerra que nos amenaza a todos y contra la cual debemos organizarnos.