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Hace 31 años que los dos jóvenes tolosarras Joxean Lasa y Joxi Zabala desaparecieron en Baiona. El tiempo pasa, pero ni cura ni hace olvidar. La efeméride coincide con el estreno de la película de Pablo Malo, que relata las torturas que sufrieron antes de ser ejecutados.

Decenas de tolosarras y familiares se han reunido esta tarde en el barrio de Bentaundi, donde existe un monolito dedicado a Joxean Lasa y Joxi Zabala. Hace años que el 16 de octubre se reúnen en ese lugar para rendir homenaje a unos jóvenes que fueron torturados y ejecutados, y su memoria acallada.

Con el objetivo de que no se olvide ni se vuelva a repetir, cada año realizan este emotivo homenaje en el que, tras tanto tiempo, los sentimientos no afloran en lágrimas. Las madres de los secuestrados han sido las encargadas de depositar las flores junto al monolito dedicado a sus hijos protagonizando el momento más aplaudido del acto.

También los familiares fueron los más aplaudidos ayer, cuando subieron al escenario de la sala Leidor, donde se proyectó la película de Pablo Malo "Lasa eta Zabala", que se estrenará mañana en cines de Euskal Herria y el Estado español.