De nuevo vivimos un día de esos que quisiéramos tener olvidado. Un día negro. Ayer la Guardia Civil detuvo a 16 ciudadanos y ciudadanas vascas. Ayer el estado español quiso dejar a nuestros familiares sin derecho a la defensa jurídica y criminalizar, de nuevo, la solidaridad con los presos políticos vascos.

No es casualidad el día elegido para realizar este operativo. No existen las casualidades cuando hoy conoceremos la sentencia del Tribunal Supremo sobre la refundición de las penas, el último escándalo jurídico provocado por el Estado español y cuando el sábado la sociedad vasca apostó, alto y claro, por la paz, la resolución y el respeto de todos los derechos humanos.

Trinitate Plazako prentsaurrekoa

El jueves pasado denunciamos las trampas del Reino de España, el escándalo jurídico o el "deja vú" que todo esto nos produce, por estos tejemanejes con sabor a la Doctrina 197/2006. Así el estado ha vuelto a las andadas, a vulnerar no sólo los derechos humanos sino directamente el derecho a una defensa jurídica de garantías. El Reino de España ha secuestrado a los abogados que neutralizaron la Parot en Europa. Los ha secuestrado para evitar nuevas condenas por vulnerar derechos humanos; se los ha llevado para complicar la vía legal emprendida por nuestros familiares presos; los ha detenido porque le resulta más fácil encarcelarlos que seguir trampeando las leyes y el derecho.

Y con estas detenciones, automáticamente, el estado español ha conseguido que todos los 'presos políticos vascos se queden... sin abogados. Es decir, que por si la condena no fuese suficiente, tampoco tienen ahora, abogados. Pero junto con la defensa jurídica también han querido criminalizar la solidaridad y el apoyo económico. Se han llevado el dinero y han querido, además, extender el miedo.

El sábado este pueblo volvió a decir alto y claro cual es el camino; hacia la consecución de la paz volvió a decir que no está dispuesto a parder el norte por palos en las ruedas que se nos pongan , aquí no hay jaque , aquí no hay mate , nosotros no jugamos cuando de derechos humanos se trata. Miles de personas nos manifestamos por un futuro mejor, por el respeto a los derechos humanos y por el compromiso con la resolución y de ahí no nos movemos.
El estado también ha dejado claro cual es el camino que ha tomado y ha apostado por otro escándalo jurídico. no sólo por vulnerar los derechos humanos sino también, ahora,, el derecho a una defensa jurídica de garantías. Lo último que nos faltaba por ver.

Esta última vendetta requiere por ello una respuesta en clave de construcción, una apuesta sin fisuras por los derechos humanos; un mínimo común denominador. ¿Que los abogados hacen bien su trabajo? Los detienen. ¿Que este pueblo es solidario y apuesta por la resolución? Criminalizan la solidaridad.

El estado español ha vuelto a crear dolor en otras 16 familias vascas más y por eso precisamente, debemos salir a la calle y denunciarlo. Porque, no vamos a dejar que se vuleneren sus derechos, ni los suyos, ni los de ningún otra familia que observa impotente como, por una jugada de un tablero que solo contola el gobierno de España le es denegada la asistencia jurídica a sus familiares presos . Es el momento de trabajar. De ser solidarios y solidarias.

Por eso Etxerat apoyará las movilizaciones que los agentes políticos y sociales consensuen en contra de este último escándalo. Es el momento de apostar por la resolución. De terminar con las vulneraciones de Derechos Humanos. El momento de construir la paz.

Antes de concluir queremos enviar desde aquí un enorme abrazo a las familias de los y las detenidas ayer.
Estamos con ellas.