Miles de personas abarrotaron ayer al mediodía la Herriko Plaza de Barakaldo para participar en el homenaje popular a Periko Solabarria, el histórico militante de la izquierda abertzale que falleció el pasado miércoles a los 85 años. Fue un acto en el que quedó en evidencia su intensa vida de militancia política y sindical y activismo social.

Periko Solabarria empleó su vida en luchar por un mundo mejor desde que siendo cura fuese destinado en 1954 a Triano y conociese las condiciones de extrema pobreza en la que subsistían los trabajadores. Una vida volcada en la lucha por la liberación nacional y social que ayer se resumió en un emotivo homenaje popular que reunió a caras conocidas de la izquierda abertzale pero también a ciudadanos que le conocieron en el tajo cuando ejercía de peón o reivindicaba los derechos de la clase trabajadora desde el púlpito siendo el primer cura obrero vizcaino. Fue un recuerdo coral, en el que su papel en la fundación de Herri Batasuna y LAB estuvo presente pero también la lucha de Solabarria en favor de los presos, por los derechos de los animales, solidario con otros pueblos, de las mujeres, de los jóvenes, arropando a los desahuciados o aquellos personas que malviven.

Entre un pasillo de ikurriñas y banderas rojas, llegaron los tres hijos de Solabarria que depositaron en el kiosco de la Herriko Plaza los restos del histórico militante junto a su txapela y su bolso, seguidos por un retrato del homenajeado que transmitía la fuerza de sus convicciones. A partir de ahí, desde los bertsos de Xabier Amuriza e Idoia Anzorandia se fue glosando su vida desde Meatzaldea a Barakaldo, del púlpito al tajo, volcado en la lucha en favor de la clase trabajadora. Al que siguió el agurra que le dedicaron una treintena de dantzaris, en su mayoría mujeres.

Mensajes de recuerdo

Desde Zaragoza y Andalucia, llegaron mensajes de recuerdo del Comité Unitario de Trabajadores de Zaragoza y de Nación Andaluza, antes de que Juanjo Zarraga hablase de «Don Pedro», el cura de Triano que fue «un revolucionario en todos los aspectos» en su lucha por la justicia social. Infatigable, dijo Zarraga, «representó la esperanza» para los mineros y sus familias, y logró atraer hacia la lucha nacional y social a trabajadores llegados de fuera de Euskal Herria. «Fue un líder revolucionario«, añadió, incidiendo en que «fue y es molesto» para muchos. Igual por ello, el Ayuntamiento de Abanto, gobernado por el PNV, ha dado el nombre de un parque a dos sacerdores aún vivos pero se olvidó de Solabarria, ha criticado el veterano militante de la izquierda abertzale de Meatzaldea.

En el homenaje faltaron representantes de las diferentes luchas en las que se implicó, que le dieron las gracias por su entrega y colocaron sus enseñas en un andamio junto a su rostro. Además, ex presos depositaron las makilas que les fueron obsequiadas al ser liberados como señal de agradecimiento a su implicación con su lucha. Desde la prisión de Soto del Real, el preso Jabi Carballido también ha tenido palabras de agradecimiento para un hombre que ha dejado huella en la historia del país, especialmente en Ezkerraldea y Meatzaldea. «Periko, allá donde esté tu fuerte solidaridad hará que todos volvamos a casa y consigamos la paz y la libertad para nuestro pueblo», era uno de los mensajes transmitidos por el prisionero

Siempre cerca de los jóvenes, lo que le llevó a ser imputado por su participación en el Gazte Dandaba, en Urduña en 2013, ayer representantes de Ernai le dieron las gracias por su entrega y cómo fue capaz de mantener la juventud a lo largo de sus 85 años de vida.

Referente del «frente amplio»

Tras una ofrenda floral, tomó la palabra Txusa Padrones, ex concejal de Barakaldo, que recordó que Solabarria ha sido durante décadas la imagen de la izquierda independentista en la segunda población de Bizkaia.«Periko fue un resistente... estuvo en las trincheras junto a quienes lo necesitaron», enfatizó. En ese aspecto, destacó que el homenajeado no tuvo problemas en acercarse a personas o movimientos de otras ideologías y, con el tiempo, se ha convertido en un referente del «frente amplio» por la independencia y el socialismo que se sigue construyendo en Euskal Herria.

El ex alcalde de Laudio y ex preso, Pablo Gorostiaga, gran amigo de Solabarria, habló acerca de su carácter solidario, cercano pero a la vez «hombre de acción» desde que participó en la fundación de Herri Batasuna y luego participó de su Mesa Nacional.

Uno de los momentos más emotivos del homenaje, que se prolongó durante hora y media, fue cuando habló su hija Enara, emocionada, del carácter inconformista y luchador de su padre. No faltaron los agradecimientos a la red de mujeres que le apoyaron en momentos duros y el respaldo de muchos vecinos que siempre estuvieron cerca de Periko. El acto terminó con el canto del Zutik emakumeak, Internacional y Eusko Gudariak.