Unas 2.000 personas han secundado, según el recuento de GARA, la manifestación convocada por Sare para reivindicar la puesta en libertad de los presos gravemente enfermos. Han remarcado la importancia de aunar esfuerzos alrededor de esa reivindicación.

Bajo el lema «Aske eta bizirik SOS, larriki gaixorik dauden presoak etxera», la manifestación ha partido desde Landako y ha recorrido las principales arterias de Durango hasta finalizar en la plaza Santa Ana.

La marcha, en la que, según el recuento de GARA, han participado unas 2.000 personas, ha estado encabezada por los allegados de los once presos aquejados de enfermedades graves, que han portado carteles relativos a los respectivos casos.

En nombre de Sare, Teresa Toda y Maika Tameron han subrayado la gravedad de la situación, el peligro que corren las vidas de estos presos y la «necesaria unidad de acción de todas las personas comprometidas con los derechos humanos» ante el inmovilismo de los Gobiernos francés y español que «ignoran las peticiones de excarcelación» de estas personas realizadas por amplios sectores de la sociedad vasca, así como por personas del ámbito de los derechos humanos, juristas e institucionres vascas.

«Es imprescindible unir todas nuestras fuerzas, las fuerzas de las que estamos hoy aquí, pero también de todas esas personas que no están, debemos continuar con ese trabajo de hormiguita que hará que se muevan las piedras», han subrayado.

Por último, han hecho un llamamiento a secundar las citas del 9 de enero en Bilbo y Baiona.