Más de 350 personas han asistido al homenaje que las principales instituciones navarras han brindado a las víctimas de la Policía o de grupos de extrema derecha, homenaje al que no han asistido representantes de UPN y PP.

El acto ha comenzado poco después de las 12.00 en el claustro del Departamento de Cultura y ha estado presidido por la presidenta del Gobierno de Nafarroa, Uxue Barkos, acompañada por los miembros de su Gabinete, del Parlamento navarro y de la Federación Navarra de Municipios y Concejos.

También han acudido otros cargos electos, como parlamentarios y alcaldes, entre ellos Joseba Asiron, así como conocidas personas del mundo social y cultural y representantes de las asociaciones que trabajan en la recuperación de la memoria histórica. Al acto no ha asistido ningún miembro de UPN y PP, quienes ya habían anunciado su rechazo a este homenaje, e incluso habían pedido que no se realizase. Sí han estado varios representantes del PSN.

El Parlamento navarro instó recientemente al Gobierno a organizar este acto, en cumplimiento de la «Ley de reconocimiento y reparación de las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos».

El homenaje se ha iniciado con un aurresku a cargo de Etorkizuna dantza taldea y el acompañamiento de la Coral de Etxarri Aranatz, y ha continuado con la actuación del bertsolari Julio Soto y de Castillo Suarez, que ha dado lectura, en euskara y castellano, al poema «Aquí estamos».

Seguidamente han intervenido familiares de algunas de las víctimas que hasta ahora no habían recibido ningún homenaje de las principales instituciones navarras. En concreto, han hablado Eneko Etxeberria, hermano de Jose Miguel Etxeberria «Naparra»; Fermín Rodríguez, hermano de Germán Rodríguez; e Idoia Zabalza, hermana de Mikel Zabalza.

Antes de comenzar sus intervenciones, han recibido una gran ovación por parte de los asistentes, la mayoría de ellos puestos en pie, en un reconocimiento que se ha hecho extensivo a otras víctimas ignoradas hasta ahora por las instituciones navarras, como Mikel Arregi, Angel Berrueta, José Luis Cano, Mikel Castillo, Rafael Delas, Angel Gurmindo, Sara Fernández, José María Izura, Unai Salanueva y Iosu Zabala.

Tras los discursos de los máximos representantes de la FNMC, del Parlamento y del Gobierno, que también han sido muy aplaudidos, se ha dado lectura a una declaración institucional que ha sido repartida a los más de 350 asistentes al homenaje.

El acto se ha prolongado durante una hora y 45 minutos, y ha concluido con la colocación de claveles rojos, por parte de los representantes institucionales y de los asistentes, ante la escultura «Leihoa», de José Ramón Anda, que ha sido cedida expresamente por el autor para este homenaje.

 

Fermín Rodríguez: "Los derechos humanos no son patrimonio exclusivo de nadie y son absolutamente para todos"
Fermín Rodríguez, hermano de Germán Rodríguez, ha afirmado este sábado que "los derechos humanos no son patrimonio exclusivo de nadie y son absolutamente para todos, incluso para aquellos que los vulneran".

Rodríguez ha leído este sábado, en el acto de reconocimiento y reparación a las víctimas de motivación política organizado por el Gobierno de Navarra en colaboración con el Parlamento foral y la Federación Navarra de Municipios y Concejos, un texto en castellano y euskera junto con Idoia Zabalza, hermana de Mikel Zabalza, y Eneko Etxeberria, hermano de José Miguel Etxeberria 'Naparra'.

El texto ha sido firmado, además, por los familiares de Mikel Arregi, Ángel Berrueta, José Luis Cano, Mikel Castillo, Rafael Delas Aizkorbe, Ángel Gurmindo, Sara Fernández Esparza, José María Izura, Unai Salanueva y Iosu Zabala.

En este escrito, los familiares han reconocido que el acto de este sábado "era absolutamente inimaginable no hace mucho tiempo" y han agradecido a la sociedad navarra que se haya "hecho realidad aquello que un día parecía una utopía".

"Hoy es un día memorable para nosotras porque las más altas instituciones navarras proclaman en este mismo acto la existencia de víctimas a manos de agentes del Estado o grupos de extrema derecha", han continuado. "Desgraciadamente esta declaración no viene acompañada del reconocimiento de unos hechos concretos, sufridos por personas concretas, a manos de personas concretas", han lamentado.

"Nuestro objetivo es que este acto, hoy genérico y simbólico, se transforme en un minucioso trabajo que saque a la luz esta realidad encubierta durante largos años", han destacado.

"Entre nuestros familiares había cargos electos, activistas políticos, otros que no tenían filiación política concreta, los había miembros de ETA o simplemente comprometidos con la causa de la insumisión", han continuado. "Pero todos nuestros familiares murieron como consecuencia de alguna vulneración de los derechos humanos", han añadido.

"Hemos vivido durante muchos años su muerte en silencio, abocados a la más absoluta exclusión oficial e institucional", han criticado los familiares que han reprochado que "nos han querido hacer creer que podían haber sido merecedores e incluso culpables de lo que les ocurrió. Durante todo este tiempo se les ha negado el derecho a la verdad y la justicia". "Los que hoy estamos aquí no sólo hemos sufrido la pérdida de nuestros familiares, además hemos tenido que soportar mentiras y manipulaciones que se han ido vertiendo intencionadamente y que han atacado la dignidad de su persona y memoria", han censurado.

Los familiares firmantes del texto han señalado que "últimamente asistimos a un nuevo repunte de manifestaciones tendentes a categorizar a las víctimas" y han remarcado que "la tragedia que todos hemos vivido, independientemente de la militancia o ideología de la víctima o el agresor, ha marcado para siempre nuestras vidas y nuestro futuro".

Por todo ello, han llamado a la sociedad navarra a que "siga apostando por el respeto y la defensa de los derechos humanos de todas las personas, exija el conocimiento de la verdad y la depuración de responsabilidades a través de una investigación rigurosa e imparcial". A las instituciones navarras han apelado a "actuar con valentía e imaginación" para "tomar iniciativas encaminadas a ello".

"El acto de hoy no debiera ser entendido exclusivamente como un mero trámite de obligado cumplimiento por imperativo legal" sino "por ser una cuestión de justicia, de derechos humanos, ajena a cualquier ideología", han continuado.

"Queremos cerrar heridas y mirar al futuro. Que las sucesivas generaciones puedan aprender de nuestros aciertos y sobre todo de nuestros errores. Y para ello no hay otro remedio que la verdad y la justicia", han concluido.