Xavier Mina nació en Otao, en Elortzibar, hace 200 años. Es más conocido en México, donde está reconocido como uno de los Próceres de la Patria, que en Nafarroa, donde comenzó su lucha por la libertad y contra el absolutismo. Que su figura sea más conocido en su tierra natal es uno de los objetivos de los actos que se han organizado en Nafarroa.

Los ayuntamientos de Noain-Elortzibar y Orkoien, el Comité de Otano y la Asociación Xavier Mina son los impulsores de una serie de actos que culminarán el 11 de noviembre con la colocación en Otano de un monolito elaborado por el escultor Jesús Nieto.

El historiador Tomás Urzainki Mina, descendiente del luchador navarro, ha destacado que su figura permanece casi desconocida en Nafarroa debido a una estrategia de ocultación interesada. Sin embargo, en México tiene un gran reconocimiento, ya que se le incluye entre los Próceres de la Patria y se ha dado su nombre a aeropuertos, escuelas y multitud de calles. En Europa solo tiene una calle, ubicada en Noain. «Todos los mexicanos saben quién es Xavier Mina, en Navarra casi nadie lo conoce», ha lamentado.

Urzainki ha ubicado ha Mina entre los grandes luchadores por la libertad, en una época en la que se abrían paso las ideas de la Ilustración, con hitos como la Revolución francesa o la independencia de EEUU. «Estas ideas también llegaron a Navarra», ha subrayado el historiador, que ha reclamado que se rescate del olvido a los luchadores navarros por la libertad y contra el absolutismo. «Navarra no ha sido tierra de reacción, ha sido tierra de libertad», ha destacado.

Mina comenzó luchando contra las tropas napoleónicas, organizó un ejército navarro al margen de la jerarquíía española como era habitual en esa época. Fue apresado por los franceses, que no le fusilaron pese a los órdenes de su emperador. Pasó cuatro años preso en París, donde profundizó en el conocimiento de las ideas liberales. En un contexto marcado por el auge del absolutiismo en Europa mediante el Congreso de Viena y con la vuelta al trono de Fernando VII, Mina cruzó el Atlántico en un buque que había sido esclavista para apoyar la lucha de los mexicanos por su independencia. Organizó el ejército mexicano insurgente. Hasta que fue apresado por los realistas españoles, que esta vez sí lo fusilaron.

«La vida de Mina es toda una epopeya. Y hay que tener en cuenta que murió con solo 28 años», ha subrayado Juan Félix Istúriz, del Comité de Otano, una de las entidades que ha trabajado para que estos actos de reconocimiento sean una realidad.

Los actos en recuerdo de Mina comenzaron en setiembre, las próximas citas serán en Iruñea a partir de la próxima semana. A partir del día 22, se trasladarán a Noain para concluir en Otao el 11 de noviembre.