La ciudad que acogió, en junio de 2015, la Conferencia Humanitaria por la Paz en Euskal Herria, habló ayer con una sola voz, esta vez para dar un impulso político mayor a la movilización del 9D.

El consistorio que rige los destinos de una ciudad con 2,2 millones de habitantes aprobó ayer una moción de apoyo al proceso de paz en Euskal Herria que lleva la firma del electo ecologista Jérôme Gleizes, y de los concejales del Grupo Comunista-Front de Gauche Nicolas Bonnet-Oulaldj y Raphaëlle Primet.

El compromiso del Ayuntamiento que preside Anne Hidalgo se plasma en una frase que, en palabras de Gleizes, resume «una larga suma de voluntades» por la paz en Euskal Herria.

Fue el electo ecologista el encargado de dar precisamente lectura a un texto que se cierra con esta escueta deliberación: «En un momento en que el proceso de paz encara etapas importantes, el Ayuntamiento de París da su apoyo al proceso de paz en Euskal Herria».

La declaración, que fue refrendada por unanimidad, recuerda que tras décadas de violencia, el Palacio de Aiete fue escenario de una conferencia que puso en marcha un proceso de paz que permitió alcanzar el desarme «efectivo y definitivo» de ETA con el concurso de «la sociedad civil y de los electos».

El texto hace hincapié en que «cerca de 20.000 personas apoyaron ese gesto de los artesanos de la paz» el pasado 8 de abril en Baiona y que «la Jornada de Desarme se desarrolló en presencia de personalidades eminentes como el expresidente de la Liga de Derechos Humanos (LDH), Michel Tubiana, o el pastor Harold Good, que participó en el desarme del IRA».

Víctimas del conflicto
El texto remarca que el conjunto de los actores sociales y políticos comprometidos con la resolución del conflicto están dispuestos a «continuar con su labor». Y señala como dos de los exponentes de ese compromiso, la marcha impulsada por Bagoaz, Etxerat y Sare, que desde el 16 de noviembre recorre una veintena de cárceles y ocho ciudades galas, y la manifestación que bajo el lema «Orain presoak» llevará a miles de vascos a recorrer, el 9 de diciembre, las calles de París, para demandar el final de la legislación especial con que se castiga a los presos y a sus familias.

Finalmente, y no sin antes tomar en cuenta «a las numerosas víctimas, a sus familias y a sus allegados, que se han visto enlutados por este conflicto», la moción expresa el respaldo del consistorio parisino al proceso de resolución en un momento en que, según estiman sus proponentes, éste se dirige hacia etapas importantes.

El voto se produce en un momento sin duda relevante por diferentes motivos. Esa deliberación llega, efectivamente, en el contexto de la convocatoria del 9 de diciembre, pero además de avalar esa iniciativa, también lanza un mensaje de refuerzo hacia ese «espacio de trabajo» abierto entre el Ministerio de Justicia francés y una delegación de Ipar Euskal Herria, y sobre cuya mesa figuran cuestiones tales como el acercamiento, o la liberación de presos enfermos o al final de condena.

Precisamente, la pasada semana, y como un incipiente primer fruto de esa interlocución, trascendía la decisión del Ministerio de Justicia de retirar el estatus de vigilancia especial o DPS a siete presos vascos. Aun valorando ese paso como «un gesto en la buena dirección», los integrantes de la delegación vasca esperan «aquí y ahora» signos más claros de la «voluntad gubernamental» para cambiar de raíz la política penitenciaria.

Todas estas cuestiones estarán, a buen seguro, presentes en la comparecencia de prensa que han convocado hoy los impulsores de la marcha del 9 de diciembre. En ese encuentro con los medios, que se desarrollará esta mañana en la sede parisina de la Liga de Derechos Humanos, tomarán la palabra el presidente de la Mancomunidad Vasca, Jean-René Etchegaray, el presidente de honor de la Liga de Derechos Humanos francesa, Michel Tubiana, la presidenta de Bake Bidea Anaiz Funosas, y el artesano de la paz Jean-Noel Etxeberri Txetx.

Lista de apoyos
Durante esa comparencia se conocerán los detalles de la marcha que, bajo el lema «Orain presoak», saldrá el 9 de diciembre de Montparnasse, lugar de referencia para los miles de vascos que acudirán a la capital francesa en los dos trenes especiales fletados para la ocasión, pero también para los marchistas que harán a pie las últimas etapas de la gira por las cárceles, y que llegarán a dicha estación procedentes de la cárcel de Fresnes. Durante esa rueda de prensa, los convocantes difundirán también la lista completa de personas y organismos que secundan la movilización y las reivindicaciones concretas que se plantearán al gobierno francés por medio de esa marcha.

ENTREVISTA: Jérôme Gleizes «Este compromiso puede inspirar otras iniciativas»

¿Cómo se ha fraguado un compromiso tan amplio en favor del proceso vasco como el expresado por el Ayuntamiento de París ?
Los electos que hemos trabajado esta moción teníamos claro que ésta sólo tenía sentido si lográbamos un acuerdo de todo el plenario. Ello pasaba, de partida, por conseguir que el ejecutivo municipal y Anne Hidalgo, que por sus orígenes familiares y políticos tiene una percepción y unas relaciones concretas, se sumaran a esta propuesta, como afortunadamente así ha sido finalmente. El resultado es un compromiso, que desde el respeto a las víctimas y sus familias, da un empuje decidido a los esfuerzos por impulsar el proceso de paz en Euskal Herria.

¿Qué otros factores han contribuido a ese voto por unanimidad ?
Indudablemente el trabajo en común de electos de todas las familias políticas en Iparralde ha sido clave. Entiendo que esos actores, tan implicados, han llevado esta cuestión hasta los máximos órganos de decisión de sus partidos, en París. Por lo demás, a lo largo del proceso de paz y particularmente en los últimos meses se han dado pasos, como la Jornada del Desarme del 8 de abril en Baiona y pronunciamientos, de distintas instancias, sobre el derecho de los presos a estar cerca de sus familias. Esos y otros pasos han abierto camino.

Ya en 2015 la capital francesa acogió la Conferencia Humanitaria por la Paz en Euskal Herria. ¿Esa cita alentó en cierto modo esa voluntad de contribuir desde París al proceso abierto en Aiete?
Entiendo que ese encuentro fue clave, porque permitió ofrecer una mirada global sobre el conflicto, al incluir testimonios de las distintas partes involucradas, de todas las víctimas, y marcó un horizonte. Bien es cierto que entonces quedaba pendiente la cuestión de los arsenales, pero tras el 8 de abril se han abierto nuevas puertas.

¿Estamos ante un pronunciamiento ligado a la manifestación del 9 de diciembre o que va más allá ?
Considero que esta moción puede servir de base, de inspiración a otras iniciativas, a bote pronto pienso en consejos regionales como los de Bretaña, Alsacia.. y por qué no en otras ciudades francesas. Es cierto que el 9 de diciembre ha dado un motivo concreto a los electos de París, pero la base de esta iniciativa es reforzar el proceso de paz. M.U.