Las acciones de los electos de Ipar Euskal Herria y la movilización del 9D en París son saludadas y agradecidas por el Colectivo de Presos y Presas Políticas Vascas (EPPK) en un comunicado que mira a la marcha de Bilbo del día 13.

El Colectivo de Presos y Presas Políticas Vascas (EPPK) cierra el año con un mensaje marcado claramente por lo ocurrido en esta recta final en Ipar Euskal Herria y París. La ronda realizada por las cárceles y la posterior movilización del 9 de diciembre en París son agradecidas vivamente, dentro del «gigantesco esfuerzo» que recuerda están realizando ciudadanos vascos y franceses, «partidos, sindicatos y organizaciones de todos los colores», la Mancomunidad Vasca e incluso el Consejo de París, en alusión a la aprobación en el Pleno municipal de la capital francesa de una moción unánime en favor del proceso de paz.

«Por encima de todo, queremos remarcar la determinación para traer la paz a Euskal Herria tras el lema ‘Orain presoak’ y la madurez ejemplar que han mostrado personas de pensamientos totalmente diferentes al trabajar juntas», dice EPPK. Hay un agradecimiento expreso igualmente para la labor del Foro Social Permanente en el fomento de la implicación de agentes sociales, políticos y sindicales a través del logro de consensos mínimos.

Respecto a lo que está pasando en París, EPPK confirma que tiene relación con la delegación vasca y recuerda la entrevista mantenida por dos de sus representantes (Marixol Iparragirre y Mikel Albisu) con Max Brisson, Vincent Bru y José Bové en la cárcel de Réau en vísperas de la manifestación de París. Reproduce en el comunicado los cinco puntos dados a conocer por EPPK tras el encuentro y que fueron asumidos y corroborados por los electos vascos.

«Sanar» a las víctimas
Sobresale entre ellos la disposición del Colectivo a «dar los pasos necesarios» para contribuir a «curar las heridas» de todas las víctimas del conflicto. Y el subrayado paralelo de que no cabe pasar por alto que este conflicto «sigue generando víctimas ahora mismo: por un lado, nuestros familiares y amigos sufren la política de alejamiento contra los presos; y por otro, ahí está la situación de los presos gravemente enfermos. Es urgente acabar con estas situaciones», reitera el Colectivo.

Respecto a esta última cuestión, el mensaje de EPPK da las gracias también por las iniciativas que se desarrollan por la libertad de Ibon Iparragirre y el resto de presos y presas enfermas, «aunque hasta ahora no se haya conseguido solución. Los parlamentos de la CAV y Nafarroan han hablado claro y lo mismo han hecho la mayoría de los sindicatos –destaca–. Sin embargo, el Gobierno de Rajoy no toma en consideración todas estas peticiones y reivindicaciones, su única vía es encastillarse en posiciones numantinas. Es una política de venganza, sí, que tiene como objetivos evidentes sembrar cansancio y decepción entre quienes se esfuerzan por lograr la libertad y la paz. Pero, en última instancia, son ellos los que aparecen cada vez más aislados». El comunicado concluye también asegurando que «con el esfuerzo de todos acabaremos con la dispersión y la expatriación, con el esfuerzo de todos lograremos una Euskal Herria sin cautivos políticos».

Marcha del día 13 y recuerdos
El Colectivo confirma en el comunicado que, como es habitual, el sábado 13 de enero sus miembros no realizarán comunicaciones en prisión para impulsar así la participación en la manifestación convocada por Sare en Bilbo. Anima además a participar en todas las protestas convocadas en estas fechas navideñas por los derechos de los presos y sus familiares.

El texto arranca con menciones a dos militantes recientemente fallecidos. De Belen González Peñalba dice EPPK que «tenía mucho para dar y lo dio todo. Se ha ido en silencio pero deja una huella profunda en la historia contemporánea de Euskal Herria. Llegará el tiempo en que su aportación será recordada sin mezquindad». Y respecto a Xabier Perez de Nanclares, lamenta que «ha muerto sin tener la ocasión de regresar a su pueblo» y aprovecha para recordar que todavía son muchos los exiliados y deportados que siguen a la espera de una solución.

 

Etxerat «no puede» hacer una valoración positiva del 2017 tras nueve accidentes y 20 heridos
Etxerat ha comparecido en Hernani para denunciar el accidente sufrido el miércoles por los familiares de la presa Marta Igarriz cuando volvían de una visita de la prisión de Castelló I. Ana Igarriz, una de las afectadas en el accidente y hermana de la presa política vasca, ha agradecido el apoyo y recuerda que hubo más coches y personas afectadas.

Etxerat

Etxerat ha remarcado los pasos dados este año, a la vez que recuerda casos tan graves como el fallecimiento de Kepa del Hoyo, y los casos de Ibon Iparragirre, Oier Gomez, Belén González, Javier Pérez de Nanclares o Sara Majarenas y su hija Izar. Ante ello, ha pedido «el fin de la excepcionalidad». «No podemos hacer una valoración positiva, no nos dejan».

Pese a ello, han subrayado que no renuncian a la esperanza. «Confiamos en la sociedad vasca y confiamos en sus agentes», por lo que han corroborado que seguirán trabajando «hasta que todos los familiares y amigos presos a los que queremos estén en casa».

El colectivo de familiares ha recordado que se trata del noveno accidente este año provocado por el alejamiento aplicado a los presos vascos. Nueve accidentes que han dejado 20 heridos, cuatro de ellos graves. En este último accidente, una de las afectadas tiene seis costillas rotas y dos vértebras aplastadas. Otra de las afectadas tiene una fractura en el esternón.

«Por desgracia, la política de dispersión sigue causando víctimas. En estos interminables 28 años han muerto 16 personas, sin ningún tipo de reconocimiento»