Una manifestación ha recorrido Bilbo esta tarde para recordar la figura de Santi Brouard y Josu Muguruza, con final en la plaza Moyua y bajo el lema «Etorkizun haziak».

Esta marcha, convocada por Sortu, ha completado los homenajes a los dos militantes abertzales abatidos por disparos en 1984 y 1989. Por la mañana se habían celebrado sendos actos en el parque de Ametzola y en Errekalde.

La manifestación ha finalizado en la plaza Moyua, ante la subdelegación del Gobierno español. En nombre de Sortu, Karlos Renedo ha elogiado la labor emprendida por ambos y ha exigido que al PSOE que asuma sus responsabilidades en estos crímenes y reconozca el daño causado.

Renedo ha elogiado la actitud mostrada por las familias de Brouard y Muguruza, que «han actuado con responsabilidad dejando a un lado actitudes de venganza».

Respecto a la trayectoria política de ambos, ha subrayado que «tres décadas más tarde seguimos aquí, de pie, fuertes, dispuestos y dispuestas a alcanzar la liberación nacional y social, gracias a la semilla sembrada por Santi y Josu junto a muchas personas militantes. El Estado español, como otras veces, quiso apagar su voz. Talaron físicamente aquel árbol, pero no se dieron cuenta que sus semillas ya habían sido sembradas en miles de militantes. Somos imparables».

Santijosu

 

Reclaman «verdad completa» sobre la violencia que acabó con la vida de Brouard y Muguruza
Sendos actos en Bilbo, en el parque de Ametzola y Errekalde, han recordado a Santi Brouard y Josu Muguruza, en el 34º y 29º aniversario de sus muertes en atentados cometidos por aparatos del Estado. Han reclamado «verdad completa, reconocimiento y reparación» para las víctimas de la violencia estatal, como clave para «hacer frente de una vez por todas a todas a las consecuencias del conflicto».

En el parque de Ametzola, ante el monolito que recuerda a Santi Brouard, Ane Muguruza, hija del diputado electo tiroteado hace 29 años en el Hotel Alcalá, ha tomado la palabra para rechazar el «debate semántico» que trata de imponer una base ética en la que no se reconocen todas las violencias. Ha recordado que «todavía ninguna institución pública ha exigido la asunción de responsabilidad al Estado español, ni a los cuerpos policiales, ni a los responsables políticos de los asesinatos de nuestros familiares, ni a nuestros victimarios».

«¿No es inmoral prentender establecer una base ética contra una violencia y excluir de ese reproche social a otra violencia?», ha planteado, al tiempo que ha remarcado que se les nombre como víctimas de la violencia «en abstracto, como si la violencia que nos golpeó careciese de un sujeto responsable». Santi y Josu, como muchas otras víctimas de la violencia del Estado, «no fueron asesinadas en un contexto de conflicto social ni religioso, no. Fueron asesinadas en el contexto del conflicto político, en el que muchas perdieron la vida y en el que el Estado siempre hizo uso y abusó de la violencia».

Varios centenares de personas han participado en la ofrenda floral. Al acto han asistido el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi; el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodriguez; junto a una amplia representación de cargos políticos de EH Bildu. Han asistido también la directora de la Fundación Bilbao 700, Josune Ariztondo, así como concejales de Udalberri y el PSE en el Ayuntamiento de Bilbo.

Como cada año, de Ametzola, el acto se ha trasladado a la plaza de Errekalde, donde ante el monolito en recuerdo a Josu Muguruza se le ha dedicado nuevamente un aurresku y una ofrenda floral, también con una gran participación. Amigos de Muguruza le han dedicado un verso, al tiempo que han recordado el legado de aquel joven militante, que como Santi Brouard mostró dedicación y compromiso en múltiples dinámicas populares.

En Errekalde han recordado que «estamos inmersas en una batalla teledirigida, como sus muertes, también desde oscuros despachos, para intentar hacernos tragar con ruedas de molino un relato de vencedores y vencidos», en el que «se trata de omitir la incidencia real de la violencia practicada por el Estado». «Nuestra exigencia es tan simple como contundente: verdad completa, reconocimiento y reparación», han remarcado, al tiempo que han destacado que es necesario acabar con las trabas del Estado para esclarecer las muertes de Santi y Josu y acabar con las formas de violencia que aún perduran como la política penitenciaria de excepción». «Acabar con todas ellas es necesario para poder construir una paz duradera», han subrayado.