El amarillo es el color más cálido. Al menos para los independentistas catalanes, que este jueves han inundado Bruselas de este color, convertido ya en un símbolo –a pesar de la Junta Electoral– para reclamar la libertad de los presos.

Una marea amarilla de miles de personas, convocadas por Òmnium Cultural y la Assemblea Nacional Catalana (ANC), ha desafiado a las frías temperaturas y ha participado en una manifestación que ha recorrido el barrio europeo de la capital belga. El final de la manifestación se ha convertido en un mitin de los partidos independentistas que se presentan el 21D.

Llegados desde Catalunya en avión, tren y, en la mayoría de casos, 200 autocares y cientos de coches particulares, los manifestantes se han concentrado desde pasadas las 11h. en el Parc du Cinquantenaire de Bruselas, donde ha empezado la manifestación. La marcha ha terminado en la plaza Jean Rey, cerca del Parlamento Europeo, pasadas las 15h.. La Policía de Bruselas ha cifrado en 45.000 personas los asistentes a la manifestación.

La marcha de Bruselas se ha convertido en el principal acto de campaña de los partidos independentistas de este jueves. Al final de la manifestación han intervenido Carles Puigdemont (JxCAT), Marta Rovira (ERC) y Joan Coma, de la CUP. También han tomado la palabra los exconsellers que acompañan a Puigdemont en Bruselas –Lluís Puig, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Toni Comín, que se han llevado una sonora ovación de los manifestantes. Comín ha llamado "franquistas" al Gobierno y al Estado por la retirada de la euro–orden de detención.

Puigdemont, más aclamado por los manifestantes que Rovira, ha centrado su discurso en criticar el apoyo de la UE al Gobierno central en el conflicto catalán. en el que "Cuando la Europa oficial se dedica a animar a Rajoy en su represión pasan cosas como esta manifestación, que no nos aleja de Europa sino que venimos a decirle que nos escuche", ha aseverado.

El expresident también ha interpelado al presidente de la Comisión Europea, Jean–Claude Juncker, a quien ha dicho que los manifestantes "no apoyan a criminales, sino a demócratas", en referencia a él mismo y a los cuatro exconsellers que le acompañan en Bruselas. "Pregunte a Rajoy en su próxima reunión por qué nos califica de criminales", ha zanjado.

La secretaria general de ERC y número dos de los republicanos el 21D, Marta Rovira, ha leído una carta de Oriol Junqueras desde la cárcel durante su discurso. En la misiva, Junqueras pide "ir a a votar el 21D como el 1-O" y explica que tiene una celda para él solo, pero que se siente "acompañado" por toda la ciudadanía que le envía cartas y que este jueves se ha manifestado en Bruselas. El exvicepresident lamenta además la "rabia" y el "sentido vengativo" del Estado.

"Juegan sucio hasta en las elecciones porque les da miedo la democracia, porque saben perfectamente que ganaremos", ha aseverado Rovira, que con el mantenimiento en prisión de Junqueras ha asumido mayor visibilidad en la campaña de ERC.

Y el concejal de la CUP de Vic, Joan Coma, ha criticado la "pasividad" y la "complicidad" de las instituciones europeas "con la violencia del Estado español". En el mensaje con menor tono de campaña, Coma ha exigido la "libertad de todos los presos políticos".

Imagen de la marcha independentista de Bruselas para reclamar la libertad de los presos el 7 de diciembre
El recorrido y el lema de la marcha –"Wake up Europa, democracy for Catalonia [Despierta Europa, democracia para Catalunya]– busca llamar la atención de las autoridades europeas, hasta ahora totalmente alineadas con el Gobierno central y los tribunales en lo referente a la crisis catalana a excepción de las críticas de la Comisión Europea por las cargas policiales del 1 de octubre.

La Comisión Europea ha reiterado este jueves su posición en el proceso soberanista. "Ya hemos visto a millones de catalanes y españoles manifestarse. Uno puede oponerse a la ley, uno puede cambiar la ley, pero uno no puede ignorar la ley", ha recordado a los independentistas el vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans.

Algunos manifestantes muestran carteles pidiendo la libertad de los presos políticos

Pese a estas palabras, la ANC y Òmnium Cultural han interpelado a la Unión Europea para que "reaccione" y "actúe" en la crisis catalana para propiciar un diálogo bilateral entre el Gobierno central y la Generalitat, algo a lo que siempre se han negado las autoridades comunitarias.

"Creemos en una Europa democrática, miramos a Europa como garantía de democracia y diálogo", ha aseverado el portavoz de Òmnium, Marcel Mauri. El vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, ha exigido a las instituciones europeas "modificar su actitud" porque, ha asegurado, "los valores europeos de libertad y solidaridad están amenazados por el Gobierno central en Catalunya". "Somos ciudadanos europeos y nos identificamos con los valores y derechos europeos", ha indicado Alcoberro

Según Òmnium y ANC, la manifestación quiere "denunciar la falta de democracia de España y reivindicar la libertad de expresión y la liberación de los presos políticos", en referencia a Oriol Junqueras y Joaquim Forn –en prisión incondicional desde el 2 de noviembre– y Jordi Sànchez y Jordi Cuixart –encarcelados desde el 16 de octubre–. Los seis exconsellers en libertad provisional desde el lunes no pueden asistir a la marcha porque no pueden salir de España por orden del juez.

Puigdemont ha sido recibido a gritos de "president" a su llegada a la manifestación. El expresident permanece en Bruselas desde finales de octubre. Este martes el Tribunal Supremo retiró la orden europea de arresto y entrega emitida por la Audiencia Nacional contra él y los cuatro exconsellers que lo acompañan en Bélgica.

Todos ellos pueden moverse ahora libremente por Europa, pero si vuelven a España serán detenidos y puestos a disposición judicial. En la cabecera de la marcha de Bruselas está, junto a los portavoces de Òmnium y ANC, la exconsellera Meritxell Serret (ERC).

Los manifestantes, en un ambiente festivo y reivindicativo, han pedido la libertad de los "presos políticos" y cantan el himno de Catalunya, 'Els Segadors', o canciones como 'L'Estaca', que popularizó Lluís Llach en el tardofranquismo y se convirtió en un símbolo contra la dictadura.