Miles de personas se concentran en más de 150 ciudades para mostrar su rechazo ante la sentencia de La Manada, que absuelve a los cinco acusados del delito de violación condenándoles por abusos sexuales.

En Pamplona primero, pero también en Valencia, Zaragoza, Madrid, Barcelona, Almería, Huelva. En pequeños municipios como Cocentaina, Cangas, Callosa de Segura o Maó. Y en ciudades fuera de nuestras fronteras, como Lisboa, Berlín o Budapest. Miles de personas salen a las calles para gritar al unísino que “te creemos”, que “no estás sola” y que “aquí tienes tu manada” a la joven de 18 años que en los Sanfermines de 2016 fue violada en grupo por un grupo de cinco hombres.

Concentración en Pamplona contra la sentencia de La Manada.

Concentración en Pamplona contra la sentencia de La Manada.

Poco antes de las distintas horas fijadas para las diferentes concentraciones, ya se contaban más de 150 convocatorias. A las 19h, ya eran varios miles personas las concentradas en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona. "Esta justicia es una mierda", "no son abusos, es violación", "nos tocan a una, nos tocan a todas" o "Gora borroka feminista" (viva la lucha feminista) eran algunas de las consignas gritadas al unísono.

Concentración contra la sentencia de La Manada en Alicante.

Concentración contra la sentencia de La Manada en Alicante.

También a las 19h, en Alicante o Sevilla eran cientos las personas congregadas para rechazar la sentencia en las convocatorias más tempranas. "No es abuso, es violación" o "si nos tocan a una, nos tocan a todas" han sido los gritos que han sonado frente al ayuntamiento de Hospitalet.

En Madrid, una riada de mujeres llenaba las calles antes de la concentración, que ha alcanzado el Ministerio de Justicia. Luego, se ha dirigido por Gran Vía hasta el Congreso. En Compostela, cientos de mujeres han gritado que "a rua e a noite tamén son nosas".

Concentración Sentencia La Manada Hospitalet

Una mujer sostiene una pancarta en la concentración en Hospitalet por la sentencia a La Manada.

Concentración Sentencia la Manada Compostela

Concentración en Compostela

Decepción y frustración son algunas de las palabras que definen el sentimiento que ha despertado la sentencia por el caso de violación de La Manada, hecha pública hoy a las 13h y que condena a los cinco agresores por abuso sexual continuado a nueve años de cárcel, absolviéndoles del delito de agresión sexual —el equivalente a violación en lenguaje jurídico— al considerar que no hubo violencia. También les absuelve de los delitos contra la intimidad —por el espionaje al que sometieron a la joven agredida durante la investigación del caso— y de robo.

“Espero justicia, porque yo, hace diez años, me quedé sin justicia”, afirmaba poco antes de conocerse el contenido de la sentencia Asun Casasola a Hordago. La hija de Casasola, Nagore Lafagge, fue asesinada en los Sanfermines de 2008 cuando intentó resistirse a una violación. El violador, José Diego Yllanes, fue condenado a doce años y medio de cárcel por homicidio con agravante de superioridad, pero con hasta cuatro atenuantes —confesión del delito, arrebato, intoxicación etílica y reparación del daño—. Una condena muy lejana a los más de 20 años que pedía la acusación, que le acusaba de asesinato —homicidio con los agravantes de alevosía, ensañamiento o a cambio de dinero—.
“Creo que la gente se va a defraudar si no se condena por violación. A los jueces que sentencien que no ha sido violación no les importará lo que el pueblo diga”, continúa Casasola, quien señala que, aunque ella no tuvo justicia, “sí tuve justicia del pueblo”. “Las movilizaciones están porque el pueblo sabe que esa chica fue violada”, concluye.

La movilización que ha tenido lugar hoy ha sido comparable a la que tuvo lugar el pasado 17 de noviembre de 2017, cuando miles de personas salieron a las calles para apoyar a la joven agredida bajo el lema "Hermana, yo sí te creo". Las protestas tuvieron lugar cuando, durante los días de celebración del juicio, los magistrados decidieron admitir como prueba un informe elaborado por una detective privada encargado por la defensa con el que se intentaba restar credibilidad al testimonio de la joven agredida argumentando que, meses después de lo ocurrido, había podido seguir con su vida. A la vez que el tribunal admitía este informe como prueba, decidió rechazar, también como prueba, las conversaciones por WhatsApp mantenidas entre los agresores en las que se contaban frases como "Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas... para no cogernos los dedos porque después queremos violar todos".

La Plaza Consistorial de Iruñea, hasta los topes. (Iñigo URIZ / FOKU)

Concentración ante el Ayuntamiento de Iruñea.

La plaza consistorial de Iruñea

La calle Buenos Aires, en Bilbo.

La calle Buenos Aires en Bilbo

Plaza de la Virgen Blanca, en Gasteiz.

Plaza de la Virgen Blanca en Gasteiz

Concentración ante los juzgados de Donostia.

Concentración ante los juzgados en Donostia

 

(naiz.eus) - Los miembros de ‘la Manada’, condenados a nueve años de cárcel cada uno por abuso sexual
La Sección Segunda de la Audiencia de Nafarroa ha condenado a los cinco miembros de ‘la Manada’ a nueve años de cárcel cada uno por la violación grupal de sanfermines del año 2016. La condena es notablemente inferior de las peticiones de las acusaciones al considerar que se trata de un caso de abuso sexual continuado y no de una agresión sexual. Uno de los tres magistrados ha emitido un voto particular discrepante en el que aboga por la absolución.

Con quince minutos de retraso, el presidente de la Sección Segunda de la Audiencia de Nafarroa, Francisco Cobo, ha iniciado la lectura del esperado fallo sobre el caso de la violación grupal ocurrida en los sanfermines de 2016.

La sentencia considera culpables a los cinco jóvenes sevillanos, pero no de un delito de agresión sexual, como pedían las diferentes acusaciones, sino por abuso sexual, lo que reduce notablemente las penas. Frente a los más de veinte años que se venían solicitando, el tribunal ha considerado que se trata de un abuso y por ese motivo la pena es sensiblemente inferior, ya que se queda en nueve años.

Voto particular

Según ha dado a conocer la propia Audiencia, uno de los tres magistrados, en concreto Ricardo González, ha emitido un voto particular discrepante en el que aboga por la absolución. Su voto particular pide la absolución de los acusados de todos los delitos de los que han sido juzgados y plantea condenar a uno de ellos por un delito de hurto (robo del móvil de la joven denunciante) a una multa de dos meses con una cuota diaria de 15 euros.

Además, el magistrado pide la puesta en libertad de los cinco acusados, que actualmente se encuentran en prisión.

El tribunal condena a los cinco miembros de ‘la Manada’ por abusos sexuales y no por agresión sexual, delitos que se diferencian por el uso de la violencia y la intimidación, con lo que entiende que los abusos se produjeron sin consentimiento pero sin que concurrieran esas circunstancias.

Por ello absuelve a los cinco acusados de los delitos continuados de agresión sexual, robo con violencia e intimidación y contra la intimidad, si bien a uno de ellos lo condena por el hurto del teléfono de la víctima.

Otros delitos

Se les condena además al pago de un tercio de las costas procesales, se les impone una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima por 15 años, y se les obliga a indemnizarle conjunta y solidariamente con 50.000 euros, mientras que deberán pagar 1.531 euros al Servicio Navarro de Salud por la atención sanitaria a la chica.

También les condena a cinco años de libertad vigilada que cumplirán tras la pena privativa de libertad, de la que se descuenta el tiempo ya internados en la cárcel, donde llevan desde julio de 2016.

Además a uno de los acusados, Antonio Manuel Guerrero, se le condena por un delito leve de hurto, por quedarse con el teléfono móvil de la chica, por lo que deberá pagar una multa de 900 euros.

Los cinco acusados, José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Ángel Boza, el militar Alfonso Jesús Cabezuelo y el guardia civil Antonio Manuel Guerrero, en prisión desde julio de 2016, no han asistido a la lectura del fallo.

El juicio se celebró a puerta cerrada salvo las dos ultimas jornadas, al término de las cuales la fiscalía pidió para cada acusado una pena de 22 años y diez meses de prisión, la acusación particular reclamó 24 años y nueves meses, y las acusaciones populares ejercidas por el Ayuntamiento de Iruñea y el Gobierno de Nafaroa pidieron 25 años y nueve meses de prisión.