Desde el 1° de junio pasado hasta este 3 de julio han sido asesinados 19 líderes comunitarios, sociales, activistas, indígenas y campesinos en Colombia, revelan datos de diferentes organismos nacionales e internacionales. Departamentos como el Cauca, Nariño o el Norte de Santander acumulan la mayoría de registros de homicidios.

Leonedis Sierra Ortiz, activista comunitaria de 25 años del departamento de Antioquia, Luis Cuarto Barrios Machado, presidente de la Veeduría de control ciudadano de Palmar Varela, de 55 años, son algunas de las víctimas.

Y así ya son más de 100 los líderes sociales asesinados en 2018 en el país suramericano, donde la ciudadanía asegura que no hay respuesta del Estado ante un flagelo que acrecienta con el pasar de los meses.

En ese sentido, el ministro del Interior, Guillermo Rivera, señaló el martes que la mayor preocupación del próximo Ejecutivo, encabezado por el presidente electo Iván Duque, debe ser el freno a estos homicidios.

“Yo creo que la prioridad que debe tener el próximo Gobierno, a la que debe prestarle mucha atención, es al fenómeno de asesinato de líderes sociales”, apuntó tras un encuentro de los equipos de transición del mandatario saliente, Juan Manuel Santos, y del electo.

 Rivera abogó por mejorar la situación especialmente en los departamentos donde la crisis es más acentuada, como el Cauca, Antioquia, Nariño, Norte de Santander, el bajo Cauca antioqueño y el Urabá antioqueño.

 

(6 Junio 2018) - 98 líderes sociales han sido asesinados en Colombia en el 2018

Según el informe conjunto de Indepaz, Marcha Patriótica y la Cumbre Agraria la mayoría de los asesinatos en 2018 se presentaron en enero con 27 líderes sociales asesinados.

Alrededor de 98 líderes sociales han sido asesinados en Colombia durante este 2018, el dato se desprende del informe realizado por Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Marcha Patriótica y la Cumbre Agraria.

El informe recoge el asesinato de excombatientes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) así como de sus familiares.

De acuerdo a las cifras del documento, enero fue el mes en que más asesinatos de líderes presentó (27) seguido de marzo con (21), mayo (18), mayo (18), febrero (17) y junio que en tan solo 5 días, ya han sido asesinados 3 líderes.

En el documento también se evidencia que las zonas donde más se han presentado la mayor cantidad de asesinatos son: Arauca, Cauca, Antioquia, Norte de Santander, Santander, Valle del Cauca, Nariño. El texto indica tres asesinatos realizados en la ciudad de Bogotá el cual es visto como un hecho atípico.

Sin respuesta del Gobierno
La corresponsal de teleSUR en Colombia, Paola Fernández indicó que la Organización Nacional indígena de Colombia han denunciado ante el Estado colombiano la situación sin recibir respuesta de las autoridades.

Fernández sostuvo la organización indígena ha entregado al Gobierno alertas tempranas para garantizar la seguridad de los líderes sociales e indígenas y permitir la labor social en las comunidades rurales. Sin embargo no han recibido la atención debida.

Razones de los asesinatos
El coordinador de la unidad de investigación de Indepaz, Leonardo González en conversación con el medio colombiano RCN informó que los estudios realizados han detectado que la expansión de los paramilitares, el aumento de narcotráfico y la falta de implementación de los acuerdos de paz, están entre los principales motivos de estos asesinatos.

González indicó que  “La recomposición de los territorios dejados por las FARC ha propiciado la entrada de nuevas fuerzas a estos lugares sobre todo aumento en la llegada de grupos paramilitares”.

El investigador explicó que los líderes se han visto amenazados por la llegada de carteles mexicanos de droga que ya empiezan a ocupar lugares cada vez más grandes “hay alianzas y negocios que están empeorando esta situación, como la coca, la minería ilegal, el tránsito de elementos en fronteras, las reorganización de redes mafiosas como narcotráfico y la llegada al país de carteles mexicanos”.

En opinión de González es necesario que el Estado colombiano aumente su presencia en los territorios que no se puede ceñir solo a lo militar, “debe ser su presencia más efectiva y sobre todo en las zonas afectadas, fortalecer los instrumentos de autoprotección como las guardias indígenas, cimarronas y campesinas”.