El dirigente de las Juventudes del Movimiento al Socialismo (MAS) en Santa Cruz, Rolando Cuéllar, dijo hoy que desconocerán al ministro de Gobierno, Carlos Romero, a quien calificaron como "judas" y pidieron su renuncia al cargo por ejecutar la expulsión del país del ultraizquierdista italiano, Cesare Battisti, y entregarlo a autoridades de Italia, donde deberá cumplir cadena perpetua por la muerte de cuatro personas.

"Nosotros ya no tenemos confianza en su persona, lo desconocemos como coordinador político del MAS en Santa Cruz, lo desconocemos como ministro, no vamos a participar en ninguna de su reuniones", advirtió Cuéllar.

Expresó su solidaridad con Battisti por la "actitud cobarde del señor Carlos Romero", a quien pidió, si tiene sangre en la cara, que renuncie inmediatamente a su cargo.

"Nosotros como revolucionarios, como dirigentes no tenemos la plena confianza en usted, usted es un judas en el Movimiento al Socialismo, usted es un traidor al Presidente Evo Morales, y los sectores, los distritos, todas las organizaciones sociales lo vamos desconocer señor Romero", enfatizó el dirigente.

Cesare Battisti fue expulsado del país y entregado a autoridades de Brasil e Italia en menos de 24 horas, tras que la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare) le negara la solicitud de refugio.

Battisti, que tenía residencia legal en Brasil, ingresó a Bolivia por un paso irregular para salvaguardar su integridad física, debido a que la Justicia brasileña había ordenado su arresto en diciembre.

Cuellar dijo que Romero expulsó de Bolivia a Battisti a título personal, que ésta no es una decisión del Gobierno, y lo hizo obedeciendo al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

"Él ha obedecido la orden del presidente del Brasil, Bolsonaro, y si le va hacer órdenes a Bolsonaro, que se vaya de ministro de Brasil que deje de joder aquí a Bolivia", apuntó.

 

Izquierda reprocha a Evo expulsión de Battisti y la derecha lo respalda
La decisión de la administración de Evo Morales de entregar al italiano de extrema izquierda Cesare Battisti, buscado internacionalmente por cuatro homicidios en Italia en la década de 1970, agitó las aguas en el ámbito político boliviano e internacional y provocó el rechazo de las corrientes de izquierda, que reprocharon a Morales por esa decisión, mientras sectores de derecha lo respaldaron.

El exmiembro de Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) —uno de los grupos armados de extrema izquierda en los años de plomo italianos, se refugió en México, Francia y Brasil— fue detenido el sábado en Santa Cruz, Bolivia, adonde había escapado al terminar la protección que le había brindado durante años el país vecino.

La llegada de Jair Bolsonaro al poder obligó a Battisti a abandonar el país. Desde el 13 de diciembre estaba prófugo porque el Tribunal Supremo brasileño dictó orden de captura en su contra.

En la víspera, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que se ordenó su “salida obligatoria” porque había ingresado al país de manera irregular, y dio a conoce que se negó su solicitud de refugio el pasado 26 de diciembre.

Este hecho fue duramente criticado por miembros del Movimiento Al Socialismo (MAS), que calificaron de cobarde, injusto y que traería consecuencias para el Gobierno. Las palabras más fuertes salieron de Raúl García Linera, hermano del vicepresidente Álvaro García. “Por primera vez me siento avergonzado y decepcionado por el accionar gubernamental y grito con toda mi alma: Este accionar es injusto, cobarde y reaccionario”, publicó Raúl, que se sumó a las críticas hechas por hombres de primera línea del MAS como Hugo Moldiz y Katu Arkonada.

Sin embargo, ayer las críticas traspasaron las fronteras. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil en la Cámara de Diputados, Paulo Pimenta, criticó la extradición de Battisti y aseguró que no se trataba de un tema político. “No se trata de una discusión ideológica, sino jurídica constitucional. Cuando tú politizas las decisiones jurídicas, fragilizas el Estado democrático”, dijo.

En tanto, el diputado francés de la Eurocámara, José Bove, criticó a Morales y denunció que Battisti fue extraditado con la colaboración de la Bolivia de Evo Morales y firmó, junto a un grupo de diputados e intelectuales europeos de izquierda, una carta pidiendo que el mandatario boliviano explique su decisión.

Desde Argentina, el diario La Izquierda, afín al Gobierno de Morales, tituló “¡Vergüenza! Evo Morales entrega a Cesare Battisti a la derecha italiana” y criticó la complicidad entre los Gobierno de Bolivia, y los de derecha de Brasil e Italia para solucionar este caso.

Sin embargo, en Bolivia también se abrieron más frentes internos. El líder de juventudes del MAS en Santa Cruz, Rolando Cuellar, fue duro con el ministro Romero, de quien pidió que ya no sea parte del gabinete.

“Usted (Romero) hoy es un Judas en el MAS, usted es un traidor al presidente Evo Morales y los sectores, los distritos, todas las organizaciones lo desconocemos”, manifestó.

No obstante, otra facción del MAS defendió la decisión del Gobierno de proceder con la expulsión del italiano, porque estaba ilegalmente en el país.

La presidenta de la Comisión de Política Internacional de Diputados, Valeria Silva (MAS), defendió al Ejecutivo.

“El italiano no ha seguido los procedimientos correctos en nuestro país, y no se le puede pedir al Estado que viole la normativa porque la Conare le ha negado el estatus de refugiado al italiano, por lo tanto, lo que correspondía era lo que se hizo”, aseguró.

LAS FRASES

"La colaboración de las autoridades brasileñas y bolivianas, y la determinación se ven recompensados". Giuseppe Conte. Primer Ministro de Italia

"El presidente, Sergio Mattarella, expresó su satisfacción por la detención en Bolivia del fugitivo Battisti". Comunicado. Presidencia Italia

"Con esta actitud, Morales abandona principios de solidaridad internacional con luchadores de otras latitudes". Frente de Izquierda. Argentina

"(El caso sirvió)para lavarse la cara ante la comunidad después de asistir a la posesión del dictador Maduro". Óscar Ortiz. Senador y candidato 21F

"El regalito está llegando (…) Brasil ya no es tierra de bandidos". Eduardo Bolsonaro. Hijo de Presidente Brasil