Movimientos sociales, dirigentes juveniles, mujeres, obreros y voceros populares ratifican este jueves desde la esquina de San Francisco, en el centro de Caracas, su defensa por la paz y la soberanía, frente a las acciones injerencistas de la derecha nacional e internacionales contra la independencia de la Patria.

En esta movilización, que partió de la Plaza Morelos, en el sector Bellas Artes, el pueblo venezolano rechaza las acciones promovidas por la derecha nacional, con el apoyo la Organización de Estados Americanos (OEA), que pretende gestar un golpe de Estado para derrocar al presidente electo democráticamente, Nicolás Maduro.

"Nosotras las mujeres defenderemos con fuerza nuestra Constitución, no dejaremos que el futuro de nuestros hijos se derrumbe nada más que por intereses individualistas de un grupo violento. Nuestra Constitución se respeta", manifestó Jully Villamizar, caraqueña y madre de familia, presente en la movilización.

Freddy Martínez, caraqueño de 32 años de edad, también se movilizó. Afirmó que "este pueblo lo único que quiere es paz, paz y más paz, aquí nadie quiere guerra, conflicto ni intervención, por eso estamos hoy (jueves) en las calles de Caracas defendiendo la Revolución".

Freddy Martínez, caraqueño de 32 años de edad, también se movilizó. Afirmó que "este pueblo lo único que quiere es paz, paz y más paz, aquí nadie quiere guerra, conflicto ni intervención, por eso estamos hoy (jueves) en las calles de Caracas defendiendo la Revolución".

En tanto, la juventud revolucionaria respaldó al presidente de la República, Nicolás Maduro, y ratificó su compromiso en defensa de la paz y la soberanía nacional.

"Le decimos a la oposición venezolana que aquí hay una juventud vanguardia que va a defender a Nicolás Maduro en el terreno que sea, allí estará siempre la juventud en el terreno de las ideas, en las calles, debatiendo, analizando, diciendo la verdad. En las calles demostramos fuerza para decir que no podrán con nosotros", expresó el jefe de Comunicación del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Jefrey Argüello.

Junto al pueblo venezolano se moviliza el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, el dirigente socialista Jesús Farías, entre muchos otros.

Este jueves la MUD hizo su ensayo para la función en el exterior
Este jueves la autodenominada Mesa de la Unidad (MUD) convocó a una concentración en el distribuidor Altamira de la autopista Francisco Fajardo, en Caracas, donde un grupo de jóvenes con sus rostros completamente tapados montaron el escenario de supuesta resistencia ante una represión -inexistente- para ser retratados por los medios y agencias de noticias internacionales.

La concentración opositora crecía mientras llegaban las marchas que habían salido de siete puntos de la ciudad, cuando el grupo de choque comenzó a interpretar su papel. Saltaron las rejas del patio trasero del Liceo Gustavo Herrera, y hurtaron del recinto educativo pupitres y un escritorio de metal, además recolectaron troncos, desechos sólidos y alambres oxidados para trancar la autopista con basura y escombros.

Con rostros completamente cubiertos, con guantes de seguridad, y algunos con máscaras anti gas, el grupo, que no pasaba de 30 personas, posaba para las cámaras de medios internacionales. De esta forma se producía material para el montaje mediático internacional, que necesita escenas de "caos y violentas" en el país, para sustentar las acusaciones de ruptura del orden democrático.

Algunos opositores asistentes a la concentración mostraron su molestia y desacuerdo con estas acciones. Incluso algunos dirigentes del partido de derecha Voluntad Popular (VP) reprendieron la actitud de los jóvenes, y aseguraron "todos los que estén encapuchados serán tratados como infiltrados".

Minutos más tarde, cuando de forma sorpresiva la dirigencia de la MUD desvió la concentración hasta la Defensoría del Pueblo, en el centro de la capital, la marcha se encontró con un cordón de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) que resguardaba el paso hacia el centro de la ciudad, donde se desarrollaba la concentración de las fuerzas revolucionarias.

El grupo de choque inició el ataque con piedras y botellas contra los efectivos de seguridad, quienes respondieron con gas lacrimógeno para disipar las acciones violentas. En ese lugar, a la altura de la urbanización Bello Monte, los grupos violentos también recolectaron desechos sólidos para intensificar su ataque.

Durante la escaramuza, el grueso de la marcha -incluidos los "líderes" de la MUD- se mantuvo a unos trecientos metros de distancia, mientras alentaban a los jóvenes -a quienes antes cuestionaron- a mantener la "resistencia" contra las fuerzas de seguridad.

Mientras todo esto ocurría, el diputado Julio Borges, dirigente nacional del partido de derecha Primero Justicia, se encontraba reunido con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en Washington, EE.UU, para ponerlo al tanto de las acciones desarrolladas en el país en apoyo a la estrategia injerencista impulsada desde el seno de ese organismo, para provocar una intervención extranjera en Venezuela.