Koldo Durreit

La Francia colonial que nunca cambiará

Francia desfile militar
Koldo Durreit | Ibai Trebiño

En medio del caos y la confusión derivado de una crisis mundial sin precedentes en el último siglo, las estructuras político-económico-militares de los viejos estado-nación europeos vuelven a demostrar su carácter más reaccionario frente a los pueblos colonizados y por colonizar.

Y después de la pandemia, ¿qué?

Pandemia 1918
Koldo Durreit

Aún nos encontramos en medio de la pandemia, como podría decirse, en el ojo del huracán. La prioridad es sin duda seguir combatiéndola y la experiencia ha mostrado que las medidas de confinamiento y la realización de test masivos entre la población son determinantes. Evitar el colapso de los servicios sanitarios una prioridad y cortar la cadena de contagio mediante la identificación de los contaminados asintomáticos una estrategia que se ha mostrado como la más efectiva.

Angel Aldana: En el cuarto aniversario de tu siembra

Angel  Aldana: En el cuarto aniversario de tu siembra
Koldo Durreit

Ahora que se cumplen cuatro años de tu partida tenía la intención de escribir alguna cosa para recordar todo lo que compartimos durante los duros tiempos que nos tocaron vivir y también para celebrar haberte tenido cerca por tantas enseñanzas y ejemplos de vida que nos diste.

Seguiremos haciendo futuro

Josu Urrutikoetxea
Koldo Durreit

La detención de Iosu Urrutikoetxea nos recuerda por enésima vez que los que niegan la existencia de Euskal Herria no tienen la más mínima intención de poner sobre la mesa otros argumentos que no sean la represión, la venganza y el seguir anclados a una situación del pasado que, según ellos mismos demuestran, les sigue dando dividendos Ebro abajo en esa pugna partidista que mantienen y que muestra todos los déficits democráticos que arrastra el Estado heredero del franquismo.

Homenaje a Angel Aldana, un amigo, un camarada, responsable de muchas preguntas

Angelin Aldana
Koldo Durreit

Que difícil se nos hace comprender las ausencias, sobre todo aquellas que marcaron nuestras vidas. Basta con una fecha en el implacable calendario para que nuestros sentimientos quieran imponerse a la razón que aún nos mantiene en los límites de la cordura. Cómo me gustaría ser tan suficientemente libre para poder compartir siquiera con nuestras sombras los instantes que guardamos en lo más escondido de nuestros recuerdos.